Una clase de ciencias puede comenzar frente a una pantalla y, segundos después, transportar a los estudiantes al interior de una selva tropical. Sin necesidad de viajar, los alumnos observan plantas exóticas, descubren cómo funcionan los ecosistemas y conversan en directo con educadores que se encuentran a miles de kilómetros. Esta experiencia ya forma parte de la propuesta educativa de Eden Project, una organización británica que convierte la naturaleza en un aula virtual gracias a la tecnología de LiveU.

El proyecto comenzó con algo tan sencillo como un teléfono móvil conectado a una red WiFi. Sin embargo, las limitaciones de conectividad dificultaban las transmisiones desde algunos de los espacios más interesantes del recinto. Ahora, una infraestructura de producción profesional permite llevar las clases en vivo a estudiantes de distintos países, con mayor estabilidad, calidad de imagen y posibilidades de interacción.
Eden Project convierte una selva tropical en un aula sin fronteras
Eden Project es uno de los proyectos ambientales y educativos más conocidos del Reino Unido. Ubicado en Cornwall, reúne enormes estructuras que recrean diferentes ecosistemas y permiten conocer de cerca especies vegetales de distintas regiones del planeta.
Su nuevo programa, denominado Eden Project Live Learning, aprovecha estos escenarios para ofrecer transmisiones educativas gratuitas dos veces al mes. Las sesiones están vinculadas con contenidos curriculares y permiten que escuelas británicas e internacionales participen en actividades relacionadas con el medioambiente.
La iniciativa busca algo más que mostrar imágenes atractivas. Los estudiantes pueden observar fenómenos naturales, conocer las relaciones entre plantas y ecosistemas y comprender cómo sus decisiones influyen en la conservación ambiental.
Además, las actividades incluyen preguntas y encuestas en tiempo real. De esta manera, los alumnos dejan de ser espectadores y participan en una experiencia educativa que combina conocimientos científicos, tecnología y contacto virtual con la naturaleza.
Para muchos niños, especialmente aquellos que viven lejos del Reino Unido, estas transmisiones representan una oportunidad de acceder a experiencias que difícilmente podrían disfrutar de manera presencial.
Más de 75.000 estudiantes demostraron el potencial de las clases en vivo
La transformación tecnológica de Eden Project no comenzó con cámaras profesionales ni complejos equipos de televisión. Durante 2025, su equipo educativo consiguió reunir una audiencia superior a 75.000 jóvenes mediante sesiones transmitidas desde el bioma de selva tropical.
El equipamiento inicial era modesto: un teléfono móvil y la conexión WiFi disponible en las instalaciones. A pesar de esas limitaciones, la respuesta del público confirmó que existía interés por este formato de aprendizaje.
Sin embargo, el éxito también dejó al descubierto un problema importante. La conectividad no siempre respondía adecuadamente, especialmente cuando los educadores se desplazaban por diferentes áreas del recinto.
Las interrupciones y la calidad variable de la señal dificultaban ofrecer una experiencia consistente. Además, el equipo quería abandonar la idea de transmitir desde un único lugar y utilizar toda la instalación como escenario educativo.
El 25º aniversario de Eden Project, celebrado en 2026, abrió la oportunidad de financiar una renovación tecnológica. El objetivo era mantener la facilidad de uso del sistema original, pero incorporar herramientas capaces de sostener transmisiones de calidad profesional.
LiveU LU900Q e inteligencia artificial para transmitir desde cualquier rincón
La solución elegida combina la unidad portátil LiveU LU900Q con LiveU IQ, una tecnología de conectividad que utiliza inteligencia artificial para optimizar la transmisión de video.
La principal ventaja consiste en reducir la dependencia de una única conexión inalámbrica. Las soluciones de transmisión de LiveU pueden combinar diferentes enlaces de comunicación para transportar video de manera más estable, incluso en escenarios donde una conexión individual resulta insuficiente.
Esto es especialmente importante en Eden Project. Sus biomas, la vegetación y las características del recinto plantean dificultades particulares para mantener comunicaciones inalámbricas constantes.
Antes de implementar el nuevo programa, el equipo realizó pruebas con la LU900Q en distintos espacios. Los resultados permitieron comprobar que podían mantener una transmisión de video consistente desde los biomas y otras zonas del complejo.
Así, los educadores pueden desplazarse por las instalaciones mientras muestran plantas, explican procesos naturales y reaccionan a lo que sucede a su alrededor. La tecnología deja de imponer tantas restricciones sobre dónde desarrollar una clase.
LiveU Studio permite producir televisión sin un gran equipo técnico
La segunda pieza del sistema es LiveU Studio, una plataforma que permite gestionar producciones audiovisuales mediante herramientas alojadas en la nube.
En lugar de depender de una sala de control convencional, los responsables del programa pueden administrar diferentes elementos de la transmisión desde una interfaz de producción.
Esta característica resulta fundamental porque los propios educadores participan en la realización de los programas. Robbie Kirkman y Thomas Last, ambos con experiencia docente, presentan las sesiones y también intervienen en su producción.
Para facilitar la comunicación utilizan LiveU Audio Connect. La herramienta permite establecer un canal de audio bidireccional entre quienes participan desde diferentes ubicaciones y el sistema de producción.
De esta manera, los presentadores pueden escucharse, coordinar sus intervenciones y mantener conversaciones naturales durante las clases.
El resultado es una producción que conserva la espontaneidad del formato educativo, pero incorpora recursos habituales en las transmisiones profesionales.
Clases gratuitas, preguntas en directo y alumnos de varios continentes
Las sesiones se distribuyen mediante un espacio protegido por contraseña dentro del sitio web de Eden Project. Allí se integran también las herramientas de participación para los estudiantes.
Los alumnos pueden formular preguntas y responder encuestas mientras observan las actividades. Por eso, el programa no funciona simplemente como una colección de videos educativos, sino como una experiencia compartida en tiempo real.
El alcance internacional tampoco es una posibilidad exclusivamente teórica. Antes del lanzamiento del nuevo sistema, Eden Project ya había realizado transmisiones dirigidas a públicos de Australia, Brasil y Corea del Sur.
La organización contempla ampliar estas experiencias con Eden Project Morecambe, una nueva instalación cuya apertura está prevista para finales de 2028.
Entre las posibilidades estudiadas figura conectar ambos recintos mediante actividades educativas conjuntas, aprovechando la misma infraestructura de aprendizaje en vivo.
La experiencia demuestra cómo una tecnología desarrollada principalmente para la producción audiovisual puede encontrar aplicaciones valiosas fuera de la televisión tradicional.
Lo verdaderamente interesante no es solamente transmitir desde una selva tropical. Es permitir que una escuela situada al otro lado del planeta pueda entrar virtualmente en ella, participar en una clase y descubrir la naturaleza sin abandonar su aula.















