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Mala reputación social puede bloquear aprobación de préstamos o hipotecas

1 de cada 10 españoles ha experimentado problemas para obtener préstamos o hipotecas a causa de la información recogida sobre ellos en sus cuentas de redes sociales. Los jóvenes entre 25 y 34 años, con mayor dependencia de estos servicios, fueron los más afectados. A pesar de que las regulaciones existentes para la calificación de crédito basadas en el comportamiento financiero son bien conocidas, no ocurre lo mismo cuando se trata de sistemas que recogen información personal de los perfiles online.   

Según el último informe elaborado por Kaspersky, Social credits and security: embracing the world of ratings, en general, las personas están dispuestas a compartir datos privados confidenciales para conseguir mejores tarifas y descuentos, así como para recibir servicios especiales. Asimismo, un importante número de consumidores se mantienen vigilantes sobre el uso de las redes sociales y algunos no consideran la posibilidad de permitir que las empresas puedan espiar su vida privada.

En concreto, un 38 por ciento de los encuestados españoles afirma que no compartiría su perfil solo para agilizar la comprobación de sus antecedentes para conseguir una tarjeta de crédito, préstamos o hipotecas. Un porcentaje algo menor no se siente cómodo compartiendo esta clase de información personal con el fin de asegurar una plaza en un prestigioso colegio (32%) o un visado para viajar a otro país (30%).

En quien confiar o desconfiar

Kaspersky ha comprobado que los consumidores confían más en los servicios sanitarios, los bancos o las aseguradoras en lo que respecta a sus datos, que en los gobiernos. Así, el 64 por ciento de los encuestados españoles declara que confían en las primeras para almacenar sus datos personales, mientras que el 57 por ciento manifiesta confiar en el gobierno.

Sin embargo, el estudio global de Kaspersky destaca que existe un importante número de personas que no quieren compartir su información privada para conseguir cualquier tipo de acuerdo. Su opinión no puede ser ignorada, de modo que a medida que los desarrolladores vayan creando algoritmos de inteligencia artificial en las calificaciones sociales, se deberán considerar los intereses de todos los usuarios y abordar las cuestiones de confianza y transparencia.

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