Los smartphones están diseñados para que sean fáciles de usar, y garantizan unos años de uso si los utilizamos como es debido. Entonces, ¿por qué nos empeñamos en maltratarlos, usarlos mal, e incluso dañarlos sin necesidad? Lo más sorprendente es que muchos de los errores que cometemos con el móvil, lo hacemos sin mala intención. Sin darnos cuenta. No sólo ponemos el peligro su integridad, sino también la seguridad de nuestros datos privados: cuentas, datos personales, tarjetas de crédito… Luego llegan las lamentaciones y los lloros.

Vamos a echar un vistazo a las 9 aberraciones que cometemos cada día con el móvil, y por qué debemos evitarlas.
1. Dejar el móvil al sol: Los móviles modernos han mejorado mucho su hardware. Ahora tienen carcasas unibody de metal y marcos metálicos que resisten los golpes, pantallas con protección antigolpes Corning Gorilla Glass, protección IP contra el agua y el polvo… El mayor enemigo de un smartphone no es una caída, o el maltrato del usuario, sino el frío y, especialmente, el calor. Ambos pueden destruir una batería, o hacer que explote.
Una de las mayores aberraciones que puedes hacer con tu móvil es dejarlo todo el día al sol (aún peor, que le de el sol a través del cristal de un ventana). O bien ponerlo a recargar después de haber jugado a un juego potente, con la carcasa ardiendo. Si la batería está muy caliente la recarga no va a ser efectiva, sus componentes químicos no reaccionan bien al excesivo calor cuando se recarga, y eso estresa mucho la batería.
2. Cargar el móvil cuando no debes: Usar un smartphone es realmente sencillo y seguro. Una de las pocas operaciones delicadas que exige, es recargar la batería. Mucha gente lo hace mal porque aprendimos a manejar baterías recargables con las pilas de los juguetes y los electrodomésticos, e incluso con las baterías de los primeros móviles. Estas baterías son de Niquel Metal Hidruro (Ni-MH) y de Niquel Cadmio (NiCad) y es, cierto, hay que descargarlas por completo antes de recargarlas, por el efecto memoria.
Pero las baterías actuales de los móviles son de iones de Litio (Li-ion) que tienen un número finito de ciclos completos. Esto significa que si gastas por completo la batería y la cargas completamente, habrás gastado uno de esos ciclos, y en un par de años comenzará a caer drásticamente su rendimiento. En cambio, si haces pequeñas recargas antes de que se agote, y nunca llegas a su carga mínima ni máxima, ese ciclo completo se retrasa, y la batería dura mucho más tiempo.Si dejas descargar por completo una batería moderna antes de recargar, su ciclo de vida se reducirá a la mitad.
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