Google da un giro radical en su política de distribución de aplicaciones. La compañía retira, junto a Epic Games, el acuerdo alternativo en la Gooogle Play que ambas habían propuesto para resolver su disputa antimonopolio. Esa decisión reactiva la orden judicial original de octubre de 2024, mucho más estricta para Google. A partir del 22 de julio de 2026, Google Play empieza a alojar tiendas de aplicaciones rivales dentro de su propia plataforma en Estados Unidos. El cambio marca el final de una batalla legal que arranca en 2020. Epic Games viola entonces deliberadamente las reglas de pago de Google Play, la misma estrategia que usa contra Apple en paralelo. Mientras Apple sale mejor parada de su litigio, Google pierde de forma contundente. Un jurado de California falla en diciembre de 2023 a favor de Epic en los once puntos de la demanda. El juez James Donato, de la Corte del Distrito Norte de California, traduce ese veredicto en una orden permanente en octubre de 2024.

Qué obliga a hacer la orden judicial
La orden de Donato no se limita a los pagos. Exige que Google permita la distribución de tiendas rivales dentro de su propio Play Store. También obliga a la empresa a compartir todo su catálogo de aplicaciones con esas tiendas competidoras durante tres años, salvo que un desarrollador decida excluirse expresamente. Además, prohíbe a Google exigir el uso obligatorio de Google Play Billing como único sistema de pago dentro de las apps.
La sentencia también bloquea los acuerdos de exclusividad que Google firma habitualmente con fabricantes de dispositivos Android para bloquear tiendas de terceros. Ese tipo de contrato era, según el jurado, una pieza clave del monopolio. La ventana de cumplimiento se extiende hasta el 1 de noviembre de 2027.
Un acuerdo que no sobrevive
Google y Epic intentan evitar este escenario en noviembre de 2025. Ambas empresas proponen entonces un acuerdo alternativo más suave para Google. Bajo esa propuesta mutua con Epic Games, la comisión de Google Play baja a un rango de entre el 9% y el 20%, y las tiendas alternativas pueden registrarse como aprobadas en todo el mundo, no solo en Estados Unidos. Ese pacto llega, además, en medio de una sociedad comercial de 800 millones de dólares entre ambas compañías, anunciada como parte de la tregua.
Pero el acuerdo Google Play – Epic Games nunca termina de convencer al tribunal. Un juez llega a posponer su aprobación y cuestiona abiertamente por qué las dos empresas rivales se muestran de pronto tan cercanas. Finalmente, Google y Epic presentan de forma conjunta el retiro de esa propuesta. Con eso, queda en pie la versión original y más dura de la sentencia de 2024.
Lo que cambia en Google Play desde el 22 de julio
Desde esa fecha, los usuarios de Android en Estados Unidos pueden descargar tiendas de aplicaciones rivales directamente desde Google Play, igual que descargan cualquier otra app. Se elimina así la fricción del sideloading tradicional, un proceso que exige activar ajustes especiales y sortear advertencias de seguridad.
Google lanza para esto el Play Catalog Access Program, un programa de inscripción para tiendas de terceros. Las tiendas que se suman pagan una tarifa anual de 5.000 dólares destinada a revisiones de seguridad y políticas. También deben mantener su tasa de instalaciones con malware por debajo del 1% para conservar el acceso al catálogo completo de Google Play.
Los listados de apps y juegos de desarrolladores estadounidenses pasan a estar disponibles automáticamente para esas tiendas rivales inscritas. Los desarrolladores que no quieran participar deben solicitar explícitamente quedar fuera.
Un modelo distinto al de otras regiones
Esta orden judicial aplica solo en territorio estadounidense. El resto de mercados globales sigue una vía distinta, ligada al propio acuerdo entre Google y Epic: el programa Registered App Stores, que Google impulsa en paralelo para regiones fuera de Estados Unidos.
En la Unión Europea, la apertura de las tiendas de aplicaciones ya existe por otra vía: la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés). Esa normativa europea designa a Google y Apple como «guardianes de acceso» y les obliga a permitir tiendas alternativas, sideloading y sistemas de pago externos en todo el bloque. La Comisión Europea ya ha mostrado que aplica esas reglas con firmeza: en 2025 impone una multa de 500 millones de euros a Apple por restringir la comunicación de precios fuera de su tienda.
Quiénes ganan con la apertura de Android
La medida beneficia sobre todo a compañías con ambiciones propias de distribución. Microsoft, con su portafolio de videojuegos bajo la marca Xbox, ya muestra interés en construir una tienda móvil competitiva en Android. Amazon, que opera desde hace años su propia tienda de aplicaciones para tabletas Fire, puede ahora distribuir ese mismo catálogo a cientos de millones de dispositivos Android adicionales a través de Google Play.
El mercado global de aplicaciones móviles mueve, según estimaciones del sector, unos 120.000 millones de dólares al año. Google y Apple concentran la mayor parte de ese negocio gracias a comisiones que van del 15% al 30%. Una competencia real dentro del propio Google Play podría presionar esas cifras a la baja.
Preguntas todavía abiertas
Google conserva la posibilidad de apelar esta decisión, aunque los tribunales de apelación rara vez revierten veredictos de jurado en casos antimonopolio. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) ya se pronuncia en enero de 2026 sobre las modificaciones propuestas al proceso, lo que confirma que el organismo sigue de cerca su implementación.
Google y Epic tienen previsto comparecer ante el tribunal este jueves. Todavía no está claro si el juez Donato añadirá nuevas precisiones sobre cómo debe aplicarse el fallo en la práctica. Lo que sí queda confirmado es la fecha: el 22 de julio, Android entra en una etapa distinta, con Google Play convertido, por primera vez, en la puerta de entrada a sus propios competidores.














