En el último siglo ha habido dos grandes hitos en el mundo de la fotografía. El primero fue la invención del disparador automático, que Kodak empezó a vender durante la Primera Guerra Mundial. El segundo llegó hace unos años, cuando los adolescentes pudieron ponerse delante del espejo para fotografiarse con la cámara del teléfono y compartirlo en la Red.
El teléfono con cámara es perfecto para la era de las redes sociales. Pero incluso los móviles inteligentes tienen una limitación: hay que sostenerlos con la mano. Ahora que estos han llevado a algunos fabricantes de cámaras al precipicio, un diminuto modelo con una resolución ultraalta que puede grabar esa misma hazaña ha alcanzado la estratosfera, figurada y literalmente.
vía La cámara para el más difícil todavía | Tecnología | EL PAÍS.














