ASUS lanza la ROG Xbox Ally X20, una edición especial que conmemora dos décadas de la marca Republic of Gamers. La consola portátil llega con una pantalla OLED de 7,4 pulgadas, un diseño renovado y varias mejoras técnicas respecto al modelo original. También llega con un precio considerablemente más alto, lo que genera dudas entre los aficionados a los dispositivos de juego portátiles. La ROG Xbox Ally X20 no es un dispositivo completamente nuevo. Se trata de una versión especial del ROG Xbox Ally X, el modelo que ASUS presentó el año pasado en colaboración con Microsoft. Esta nueva variante conserva gran parte del hardware original, pero suma un diseño exclusivo pensado para celebrar el vigésimo aniversario de ROG, la subdivisión de ASUS dedicada a productos gaming que nació en 2006.

El cambio más llamativo está en la carcasa. ASUS opta por un chasis translúcido en color negro que deja entrever parte de la estructura interna, teñida en dorado. Esta combinación recuerda a la estética de las consolas de hace dos décadas, cuando el plástico transparente era habitual en periféricos y videoconsolas. El resultado es un dispositivo que mezcla nostalgia con un acabado moderno.
Los detalles dorados también aparecen en los joysticks, que incluyen iluminación personalizada, y en el botón de Xbox, que se ilumina en verde. En la parte trasera, una insignia conmemorativa del 20 aniversario de ROG certifica que se trata de una edición limitada, orientada tanto a jugadores como a coleccionistas de tecnología.
La gran novedad: pantalla OLED de 7,4 pulgadas
Más allá de la estética, la actualización técnica más relevante es la pantalla. Por primera vez, un dispositivo de la familia ROG Ally incorpora un panel OLED. ASUS lo denomina Nebula HDR Display y mide 7,4 pulgadas, ligeramente más grande que la pantalla del modelo anterior gracias a un marco superior más estrecho.
Este panel cuenta con certificación VESA DisplayHDR True Black 1400, lo que implica negros muy profundos y un brillo máximo de 1.400 nits. También ofrece una tasa de refresco de 120Hz y compatibilidad con FreeSync Premium Pro, con un rango de sincronización variable de entre 30Hz y 120Hz. Un recubrimiento antirreflejos reduce los reflejos ambientales, según datos de ASUS, en un 65%, algo especialmente útil para jugar en exteriores o con luz natural directa.
La incorporación de OLED responde a una demanda constante de la comunidad de usuarios de ROG Ally, que llevaba tiempo pidiendo esta tecnología frente a los paneles LCD utilizados en generaciones anteriores. Otros fabricantes de consolas portátiles, como Valve con su Steam Deck OLED, ya habían dado ese salto tiempo atrás, por lo que ASUS llegaba tarde en este aspecto.
Mismo corazón, con mejoras puntuales
Bajo el capó, la ROG Xbox Ally X20 mantiene el procesador AMD Ryzen AI Z2 Extreme, el mismo chip que equipaba el modelo original. Este componente se combina con una gráfica integrada AMD Radeon 890M, 24GB de memoria RAM LPDDR5X compartida y un almacenamiento SSD NVMe de 1TB. La batería también se conserva, con una capacidad de 80Wh.
ASUS no se limita a cambiar la pantalla. La consola estrena un sistema de refrigeración renovado, bautizado como ROG Intelligent Cooling, que sigue empleando un doble ventilador con un nivel de ruido medido en 30 decibelios, pero con un software de gestión térmica más refinado. También incorpora joysticks con tecnología TMR, más precisos y duraderos que los sensores tradicionales, y un nuevo cruceta direccional «transformable», que permite alternar entre una configuración de cuatro y ocho direcciones según el tipo de juego.
Otra novedad es la compatibilidad con una base de acoplamiento que permite usar la consola como una especie de mini PC de sobremesa. Al conectarla a esta base, la resolución de juego puede pasar de 720p a 1440p, un salto gestionado en gran parte por la unidad de procesamiento neuronal del chip.
El sistema operativo sigue siendo Windows 11, con la interfaz Xbox integrada que ASUS y Microsoft desarrollaron conjuntamente para facilitar la navegación entre tiendas y bibliotecas de juegos sin depender del escritorio tradicional de Windows.
Un precio que marca distancia
El apartado que más discusión genera es el económico. La ROG Xbox Ally X20 en su versión estándar tiene un precio de 1.299,99 dólares en Estados Unidos, frente a los 1.000 dólares del modelo original. Esto supone un incremento de cerca de 300 dólares, únicamente por las mejoras de diseño y pantalla, ya que el resto de componentes internos permanece prácticamente igual.
Además de la versión individual, ASUS ofrece un paquete especial de aniversario con un precio de 2.499,99 dólares. Este bundle incluye, junto a la consola, unas gafas de realidad aumentada para gaming de la marca ROG XREAL, un sistema de bloqueo físico fabricado por dbrand y una funda protectora de la marca Pelican. Ambas versiones se pueden reservar ya y llegarán al mercado el 15 de octubre, disponibles a través de tiendas como Best Buy y la tienda oficial de ASUS.
El precio sitúa a la ROG Xbox Ally X20 en un segmento premium dentro del mercado de consolas portátiles para PC, un sector que ha crecido con fuerza en los últimos años gracias a dispositivos como el Steam Deck de Valve, el Legion Go de Lenovo o el propio Claw de MSI, cuyas versiones más potentes también superan ampliamente los 1.000 dólares.
Un aniversario con doble filo
La ROG Xbox Ally X20 confirma la apuesta de ASUS por consolidar su presencia en el mercado de handhelds gaming, un terreno donde compite tanto con fabricantes tradicionales de PC como con Valve y su ecosistema SteamOS. La pantalla OLED, los nuevos controles y el sistema de refrigeración mejorado convierten a este modelo en una de las propuestas más completas del mercado actual.
Sin embargo, el salto de precio respecto a la generación anterior deja claro que se trata de un producto orientado a un público específico: entusiastas dispuestos a pagar un extra por exclusividad, diseño conmemorativo y las últimas mejoras tecnológicas disponibles. Para el resto de usuarios, el ROG Xbox Ally X original, ahora previsiblemente más económico, seguirá siendo una alternativa a tener en cuenta.













