Twitter sí puede funcionar como una herramienta capaz de medir con cierta eficacia el bienestar subjetivo de los ciudadanos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Pennsylvania ha analizado mil millones de tuits recogidos entre junio de 2009 y marzo de 2010 en más de 1.200 condados estadounidenses para crear un mapa nacional de la felicidad.
Para determinar la felicidad que contiene cada tuit, los autores del estudio dividieron las 30.000 palabras analizadas en conjuntos léxicos, asociados a sentimientos positivos o negativos. En la primera categoría, mucho más numerosa, entra todo el vocabulario asociado con deporte, ejercicio físico, ideas, sugerencias, reuniones, naturaleza, seres humanos, espiritualidad, habilidades, experiencia, aprendizaje y donativos, entre otras.
Las negativas, en cambio, tienen que ver, sobre todo, con los adjetivos “aburrido”, “cansado” y “estresado”. Otros ejemplos interesantes son “WTF” y la interjección ugh (negativo) o palabras como nuestro y nosotros (positivo).
















