Un laboratorio independiente mide el gasto energético real de NordVPN en Android e iOS y desmonta uno de los mitos más repetidos sobre las VPN móviles. Durante años circula la misma advertencia: las VPN agotan la batería del celular. West Coast Labs (WCL), un laboratorio de pruebas independiente, pone a prueba esa creencia con mediciones de hardware sobre seis dispositivos móviles. Los resultados, publicados en julio de 2026, contradicen lo que muchos usuarios ven en la pantalla de su teléfono.

Cómo se hizo la prueba
WCL realiza en mayo de 2026 una evaluación en cuatro fases sobre el consumo de batería de NordVPN. El estudio cubre dos sistemas operativos: Android e iOS. Incluye seis equipos: Samsung Galaxy S24, Galaxy S25 Ultra, Google Pixel 9, iPhone 15, iPhone 16 y el iPad más reciente.
Los técnicos no se conforman con leer lo que reporta el sistema operativo. Conectan instrumentos de medición directamente a la batería de cada dispositivo. Así registran la electricidad que realmente sale de ella. Esta metodología permite separar dos cosas: lo que el teléfono «cree» que consume una VPN y lo que en verdad consume.
La pantalla de batería exagera, y mucho
Cualquiera que revise el menú de batería con una VPN activa se lleva una sorpresa. La app aparece arriba de la lista, como si fuera la mayor responsable del gasto. En las pruebas de WCL, el sistema llega a atribuirle a NordVPN hasta un 49% del consumo durante una sesión de streaming.
La medición con hardware desmiente esa cifra. El sobrecosto energético real de NordVPN durante una hora de streaming se ubica entre 1.6% y 2.1%. Esto pasa tanto en Android como en iOS. La diferencia entre el 49% que muestra la pantalla y el 2% real no es un error de la app. Es un error de atribución del sistema operativo.
La explicación es sencilla. Cuando la VPN está activa, todo el tráfico de internet pasa por su túnel. Por eso Android e iOS le cargan a la VPN el consumo que en realidad genera otra cosa: reproducir un video, cargar una página o revisar el correo. Ese gasto existiría igual sin ninguna VPN encendida. El teléfono no está midiendo energía. Está contando tráfico.
Cambiar de red no dispara el consumo
Otro señalamiento habitual apunta a los traslados diarios. Ahí el celular salta entre Wi-Fi y datos móviles varias veces. Reconectar el túnel cifrado sí exige más recursos que mantener una conexión estable —eso es verdad. El proceso incluye intercambio de claves y autenticación.
Pero la simulación de un trayecto de dos horas hecha por WCL muestra otra cosa: ese costo es puntual, no sostenido. NordVPN usa por defecto el protocolo NordLynx, su implementación propia de WireGuard®. Con este protocolo, el consumo adicional durante todo el trayecto es de apenas 5% más batería. Eso equivale a menos de 1% de la capacidad total del equipo. La tasa de reconexión exitosa entre redes se mantiene por encima del 99% en ambos sistemas operativos.
NordLynx rinde más que los protocolos antiguos
Buena parte del mito del «consumo excesivo» nace de tecnología vieja. Los primeros protocolos VPN se diseñaron en una época donde la eficiencia en móviles no era prioridad. WireGuard® cambió ese panorama. NordLynx, la versión que NordVPN construye sobre ese protocolo, lo demuestra en los números.
Según WCL, NordLynx consume 31% menos batería por unidad de datos que OpenVPN en Android. En iOS, la diferencia llega a 24% menos. La razón está en la arquitectura: NordLynx necesita menos recursos de cómputo para mover la misma cantidad de información. Eso también se traduce en mayor velocidad de conexión.
Un día completo con la VPN encendida
La última fase de la prueba simula una jornada típica: sueño, traslado, trabajo y tiempo en casa. WCL compara el mismo teléfono con la VPN activa y desactivada durante 24 horas continuas. El resultado: NordVPN añade solo 1.4% al consumo diario en Android. En iOS, la cifra sube a 1.8%.
En términos prácticos, eso significa cargar el celular medio día antes a lo largo de un mes. Esa diferencia queda dentro del margen normal que provocan la temperatura ambiente, la señal o el comportamiento de otras aplicaciones.
Lo que dice el laboratorio y lo que muestra la pantalla no es lo mismo
El informe completo está disponible en el sitio de NordVPN. Deja una conclusión clara: la advertencia de que «las VPN matan la batería» nace de una lectura equivocada de las estadísticas del propio sistema operativo. No nace de un problema real del software.
Lukas Tamašiūnas es redactor de contenidos de NordVPN especializado en ciberseguridad. Resume el hallazgo así: la pantalla de batería del teléfono «está midiendo lo incorrecto». La diferencia entre lo que se muestra y lo que efectivamente se gasta es sustancial.
Qué implica para quien usa VPN a diario
Los datos de WCL sugieren algo práctico: no hace falta apagar la VPN para «ahorrar batería». Hacerlo trae un riesgo real: olvidar reactivarla justo al conectarse a una red Wi-Fi pública. Ese es uno de los escenarios más vulnerables para el robo de datos. Mantener la protección activa de forma constante tiene, según esta medición, un costo energético mínimo.
Vale aclarar algo importante: este estudio lo encarga y lo difunde la propia NordVPN. La ejecución técnica, sin embargo, corre por cuenta de West Coast Labs, un laboratorio externo. El informe completo puede consultarse en formato PDF en el sitio de la compañía. Ahí quien quiera puede revisar la metodología y los datos crudos de cada dispositivo probado.














