El Campeonato Mundial de Fútbol 2026 no solo rompió récords dentro de la cancha. También marcó un punto de inflexión en la forma en que se producen y distribuyen las transmisiones televisivas y digitales a escala global. La empresa especializada en transmisión de video sobre IP LiveU informó que durante el torneo desplegó la mayor operación de su historia, con miles de equipos de transmisión funcionando de manera simultánea en Estados Unidos, México y Canadá.

Durante las seis semanas de competencia, que incluyeron 104 partidos disputados en 16 estadios de los tres países anfitriones, la compañía sirvió como infraestructura de transmisión IP y plataforma de producción remota para una parte importante de las coberturas unilaterales y sin derechos realizadas por medios de comunicación, productoras, federaciones deportivas y creadores de contenido.
Las cifras reflejan la magnitud de la operación. LiveU informó que se utilizaron 1.700 unidades portátiles de transmisión en campo. Esas unidades respaldaron 31.000 transmisiones en vivo, acumularon 17.000 horas de emisión y transportaron alrededor de 695 terabytes de datos para clientes provenientes de 45 países.
La producción remota gana terreno en los grandes eventos deportivos
La cobertura del Mundial ya no depende exclusivamente de grandes camiones de producción estacionados frente a los estadios. El torneo confirmó una tendencia que viene creciendo en la industria audiovisual: la producción remota o REMI (Remote Integration Model), donde buena parte del procesamiento de video se realiza desde centros de producción ubicados a cientos o miles de kilómetros del evento.
Este modelo permite reducir costos operativos y optimizar recursos sin dejar de ofrecer contenido en tiempo real.
Durante el campeonato, las transmisiones abarcaron mucho más que los partidos. También incluyeron entrenamientos oficiales, conferencias de prensa, zonas de aficionados, hoteles donde se alojaron las selecciones, espacios urbanos y transmisiones realizadas por creadores independientes que cubrieron el ambiente del torneo desde sus propios canales digitales.
Los principales broadcasters también utilizaron equipos adicionales para generar señales unilaterales desde distintos ángulos dentro de los estadios, ampliando así las opciones de cobertura editorial.
Inteligencia artificial para mejorar la conectividad
Uno de los elementos centrales del despliegue fue LiveU IQ (LIQ), una tecnología basada en inteligencia artificial que analiza continuamente el comportamiento de las redes disponibles para seleccionar automáticamente las conexiones más estables durante cada transmisión.
La plataforma trabaja junto con las unidades portátiles LU800 y LU900Q, diseñadas para producciones multicámara y transmisiones con baja latencia.
Según los datos suministrados por la empresa, los broadcasters que utilizaron LIQ durante el torneo obtuvieron tasas de bits promedio hasta 35 % superiores respecto a otros esquemas de conectividad y mantuvieron una pérdida de paquetes prácticamente nula, incluso en estadios con alta congestión de redes móviles.
Este tipo de escenarios representa uno de los mayores desafíos técnicos para cualquier transmisión en vivo, debido a la enorme cantidad de dispositivos conectados simultáneamente durante cada partido.
Noticias Caracol confió en LiveU durante el Mundial
Entre los medios que emplearon la tecnología durante el torneo se encontró Noticias Caracol, de Colombia.
El presentador deportivo Mauro Milano realizó transmisiones en vivo desde ciudades anfitrionas como Kansas City, Dallas, Atlanta, Miami y Nueva York/Nueva Jersey utilizando la unidad LiveU LU800.
«Una conectividad confiable es esencial para garantizar una cobertura televisiva sin interrupciones. La LU800 funcionó perfectamente en todas partes del país. No tuvimos ni un solo problema», afirmó Milano.
La experiencia ilustra cómo los medios latinoamericanos también recurren a sistemas de transmisión IP para cubrir eventos deportivos internacionales sin necesidad de desplegar grandes infraestructuras propias en cada sede.
Menos personal en sitio gracias a la nube
Además del transporte de video, LiveU destacó el papel de su ecosistema de producción en la nube para coordinar las operaciones distribuidas durante el campeonato.
Entre las herramientas utilizadas figuraron LiveU Central para supervisar todas las unidades desplegadas; LiveU Ingest para automatizar la grabación y generación de material destinado a resúmenes; LiveU Nexus para convertir y distribuir señales hacia plataformas digitales; y LiveU Matrix para enrutar video en directo hacia redacciones, centros de producción y socios de distribución.
La empresa aseguró que esta arquitectura permite disminuir aproximadamente un 40 % la cantidad de personal que necesita desplazarse físicamente hasta las sedes del torneo.
La reducción de viajes y de equipos técnicos en sitio constituye una de las principales ventajas que la industria identifica en los modelos de producción remota, especialmente en eventos deportivos que se desarrollan simultáneamente en múltiples ciudades.
Una operación logística repartida entre tres países
Coordinar miles de transmisiones desde tres países diferentes también implicó una compleja operación logística.
LiveU señaló que mantuvo equipos técnicos presentes en las principales sedes y que, cuando surgieron necesidades urgentes durante el torneo, realizó entregas directas de equipos en estadios y centros de producción para evitar retrasos asociados a los servicios tradicionales de mensajería.
En México, la empresa trabajó junto con One Media para coordinar cerca de 200 sistemas de transmisión, los cuales fueron preparados y probados más de un mes antes del inicio de la competición.
Preparativos para el Mundial de 2030
Para Gideon Gilboa, Chief Business Officer y GM Americas de LiveU, el campeonato representó una demostración del cambio que vive la industria audiovisual.
«La magnitud de este despliegue transfronterizo refleja una colaboración conjunta con nuestros clientes y socios globales para ampliar los límites de las producciones deportivas en vivo», afirmó.
Gilboa sostuvo que trasladar parte importante de la infraestructura hacia la nube permite a los broadcasters ampliar su cobertura sin incrementar proporcionalmente los costos operativos ni comprometer la calidad de las transmisiones.
El ejecutivo también adelantó que la compañía ya trabaja con la mirada puesta en el Mundial de 2030, cuya organización estará repartida entre España, Portugal, Marruecos y Uruguay, un desafío logístico que promete ser incluso más complejo debido a la distribución geográfica de las sedes.
El despliegue realizado durante el Mundial de Fútbol 2026 muestra cómo las redes IP, la inteligencia artificial aplicada a la conectividad y la producción remota continúan consolidándose como pilares de las coberturas deportivas internacionales. La evolución tecnológica permite a broadcasters tradicionales, medios digitales y creadores independientes producir más contenido desde más lugares, utilizando menos infraestructura física y con una creciente dependencia de plataformas basadas en la nube.














