Cada vez nos movemos en un mundo más dependiente de la tecnología. El fútbol es un claro ejemplo. Estamentos tan poco dados a avanzar en este campo como la FIFA y la UEFA, han cedido ante la necesidad de equiparar el deporte rey a otras disciplinas con años de ventaja en este aspecto porque nunca fueron tan reticentes a subsanar el error humano con la ayuda de la tecnología.
Por segunda edición consecutiva, la final de la Champions League dispondrá de la tecnología conocida como GLT, Goal Line Tecnology, que funciona de un modo muy similar al ojo de halcón en el tenis para determinar si un balón cruzar por completo la línea de gol o no. Se trata de un capote de la UEFA hacia los árbitros para evitar que se conviertan en protagonistas involuntarios de un partido como el que enfrentará al Real Madrid y a la Juventus y que moverán millones de euros entre las apuestas y los mejores apostantes del mundo. En cualquier caso, el árbitro tendrá la última palabra y será el encargado de decidir si se recurre a la tecnología para no perder poder dentro del terreno de juego.
En la máxima competición continental se viene jugando desde hace varias temporadas con dos colegiados más por encuentro, posicionados uno en cada área para ayudar al árbitro principal en las acciones dentro de esa zona del campo. Sin embargo, su presencia no ha hecho disminuir el porcentaje de errores graves y la eliminatoria entre Madrid y Bayern de Múnich fue objeto de mucha polémica y controversia.
El VAR ayuda a Costa Rica en el Mundial Sub 20
Son muchos los partidarios de incluir el GLT de manera sistemática en todas las competiciones y no solo en momentos puntuales porque una acción cambia por completo en el desenlace de un choque, como ha quedado demostrado en el Mundial Sub 20, en el que se está aplicando el VAR, la tecnología del video arbitraje. La selección de Costa Rica obtuvo el paso a los octavos de final, pero en otro torneo podría estar ahora mismo eliminada. Los ticos llegaron a los minutos finales con una ventaja mínima de un solo gol en el marcador cuando se produjo el empate de Zambia. Ese tanto significaba la eliminación de Costa Rica, pero el VAR acertó a clarificar que el gol del empate se produjo en fuera de juego.
A nivel de clubes, el uso del GLT seguirá en fase de pruebas dentro de la Champions y no llegará para quedarse hasta la temporada 2018-2019 sin descartar que lo haga en compañía del VAR, cuyas funcionas complementan la del GLT. Desde una sala y delante de varios monitores, un asistente puede determinar si la pelota cruzó la línea de gol, calibrar el color de una tarjeta o confirmar si una acción debe de ser castigada como penalti.
















