De la pocilga al superespacio. El éxito de este juego simple donde pájaros cabreados por la destrucción de sus huevos se lanzan contra los culpables, los cerdos, trasciende cualquier lógica; pero partiendo de su gratuidad en 2009, en menos de tres años años se ha convertido en un fenómeno económico de primera magnitud. Su último lanzamiento, el Angry Birds Space, amplía aún más su impacto mundial.
El salto es sideral: de la pocilga terrestre al espacio estelar. La nueva versión del juego de Rovio, no solo es cuestión de un nuevo escenario con hasta 60 niveles distintos de dificultad. Cambia radicalmente la forma de jugar, porque se debe tener en cuenta la ingravidez exterior y las órbitas de los planetas para seguir matando a esos malditos cerdos verdes que, día tras día, esquilman los nidos.
vía Angry Birds llega al National Geographic y al espacio | Tecnología | EL PAÍS.














