La tos no siempre tiene por qué significar que estás enfermo, pero sí que es cierto que si es persistente y va acompañada de otros síntomas, lo mejor es «siempre» consultar con un médico. ¿Cómo es la tos del coronavirus?¿Cuáles son los síntomas por los que deberíamos consultar? Si se alarga en el tiempo, si hay mocos con sangre, si cambia el color de las flemas en el tiempo; si la tos va acompañada de fiebre, mareos o fatiga.

La tos del COVID-19 es seca, persistente y te deja sin aliento, indican Maja Husaric y Vasso Apostolopoulos de la Universidad de Victoria en The Conversation. Además, como ya sabemos, va a ir acompañado de fiebre y fatiga. La mitad de los enfermos con SARS-CoV-2 presentan tos, por lo que hay que tenerlo muy en cuenta si esta es parecida a la de otras enfermedades respiratorias. Los pacientes pueden sentir que tienen un resfriado o gripe, de ahí que se haya podido confundir en alguna ocasión los síntomas con los de estas otras infecciones.
El hecho de que sea seca y persistente en los enfermos con COVID-19 tiene una explicación. Y es que se debe a que el coronavirus irrita el tejido pulmonar y eso hace que se tosa más. Es más, según la enfermedad va progresando, el tejido pulmonar se llena de líquido y va costando más respirar. Por lo que además suele ir acompañada de dificultad respiratoria y dolor muscular. De hecho, investigadores suizos han usado la pandemia de coronavirus para entrenar a una inteligencia artificial que sea capaz de distinguirla de otras.
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