Los móviles se han convertido en una herramienta imprescindible en nuestras vidas. La cantidad de tareas que realizamos a través de estos aparatos es cada vez mayor, con lo que el tiempo que dedicamos a su uso aumenta. Esto no debería ser un problema, pero puede serlo, dado que algunas personas empiezan a tener cierta dependencia de estos dispositivos. No podemos hablar de adicción, pero aún así es recomendable estar conscientes del uso que hacemos de nuestros móviles. A continuación tenemos unos consejos elementales y saludables para reducir la dependencia del celular:

No lleves el móvil a la habitación: La luz azul del panel hace que a nuestro cerebro le cueste más desconectarse y conciliar el sueño. Pero este no es el único motivo para dejar el móvil fuera del dormitorio cuando nos acostamos. Tener el celular en la mesita de noche y mirar la hora en la pantalla del dispositivo podría inducirnos a consultar alguna aplicación y alejarnos de los brazos de Morfeo.
Silencia todas las notificaciones: Aunque parezca una medida radical, lo mejor que puedes hacer para despegarte del móvil es desactivar todas las notificaciones. Lo más práctico, es usar el Modo No Molestar del móvil a toda hora. No tener un sonido permanente que te invite a mirar el móvil hace que, en la práctica, lo miremos menos. Si no quieres quedar o sentirte incomunicado deja solo activado el ring de las llamadas telefónicas, por si alguien necesita localizarte de forma urgente.
Usa aplicaciones que te restrinjan el uso del móvil: Si a pesar de todo resulta que tu autocontrol no es especialmente elevado, hay aplicaciones que pueden ayudarte a depender menos del smartphone.















