El servicio de aduanas de Corea del Sur ha destapado una red dedicada al pirateo de juegos de Nintendo, un lucrativo negocio que generó a sus responsables unos elevados beneficios.
Todo apunta a que fueron vendidos al menos 90.000 videojuegos, así como cartuchos que eliminaban la protección antipiratería de las consolas de la marca nipona y tarjetas de memoria que podían llegar a almacenar hasta 300 títulos.
La red estaba formada por 24 personas, incluyendo los responsables de 15 webs dedicadas a la venta online, y se ha destacado que los juegos se anunciaban como 100 x 100 auténticos.













