La esclavitud del siglo XXI podría ser voluntaria. Ya con la aparición de los teléfonos móviles muchas empresas se han permitido usarlos para ubicar a sus trabajadores a cualquier hora, lo que en la práctica significa que estás cumpliendo una especie «de guardia» laboral día y noche, todos los días del año. Ahora… una empresa norteamericana ha ido más allá, implanta microchips de control a sus empleados.
La compañía Three Square Market implanta un diminuto chip (RFID) de identificación por radio frecuencia en la mano del empleado, que le permite abrir puertas, iniciar sesión en las computadoras, adquirir productos en la compañía y utilizar la impresora, entre otros. Todo con acercar la mano a un lector. El chip usa la misma tecnología que la de una tarjeta de crédito y tiene el tamaño de un grano de arroz. Insertarlo bajo la piel es cuestión de segundos. La empresa, ubicada en Wisconsin, empezó a implantar los chips en sus empleados agosto de 2017. La firma se convirtió así en la primera en usar esta tecnología en Estados Unidos, mientras que en Europa al parecer se trata de una práctica cada vez más habitual.
Three Square Market ha ofrecido este servicio para sus empleados de manera completamente opcional; no obstante, ya son más de 50 los trabajadores que voluntariamente han mostrado interés en implantarse el chip. Se trata de más de la mitad de la plantilla de la empresa con 85 empleados contratados.
















