La Comisión Europea quiere favorecer a los consumidores prohibiendo a los operadores bloquear o ralentizar los servicios rivales como Skype o Whatsapp, que permiten comunicarse de viva voz o enviar mensajes de texto desde dispositivos móviles u ordenadores a través de Internet, empleando para ello las tarifas planas de datos en lugar de las tarifas de voz que ofrecen dichas compañías. Actualmente hasta un 36 % de los clientes de Internet móvil y un 21 % de quienes emplean conexiones fijas se ven afectados por dichos bloqueos.
Además se obligará a los operadores a informar de la velocidad media real de sus servicios de acceso a la Red tanto en horas punta como en horas con menor uso de Internet, así como se facilita que los abonados puedan rescindir su contrato, incluso si está obligado a una permanencia, si de forma continuada la conexión ofrece una velocidad inferior a la contratada. Además los contratos no podrán tener una duración superior a los 12 meses.














