Aunque en lugares tan dispares como Reino Unido y Venezuela la elección del gas parece obvia, en 2014 en Ecuador el gobierno presentó un plan para cambiar millones de cocinas a gas por cocinas eléctricas de inducción. No era poca cosa. Según datos del Ministerio de Electricidad de la época, nueve de cada diez hogares usaban el gas -que se vendía por entonces con un fuerte subsidio estatal que estaba a punto de ser eliminado- para preparar sus alimentos.

Puede que los fabricantes estén intentando hacer que hasta las neveras piensen, pero en lo que las hornillas de cocinar se trata, un viejo debate no ha encontrado todavía una respuesta tecnológica definitiva: ¿son mejores las cocinas de gas o las eléctricas?
No es una pregunta trivial. «En cocina nada es una tontería», le dice a BBC Mundo Vanessa Rolfini, bloguera venezolana de gastronomía y autora de varios libros sobre comida y restaurantes.
Así que puede generar pasiones.»Pero no es que una sea mejor que la otra. Cada una tiene su espacio y aplicaciones», afirma.

La tecnología ha evolucionado lo suficiente como para ofrecer una variedad que se adapte a diferentes necesidades.»Lo clave es cómo va a utilizar la cocina la persona, sus hábitos y su presupuesto», dice Rolfini.
«Por supuesto que a los cocineros les gusta más a gas, porque tienes más control sobre el calor. Pero si tienes un apartamento pequeño y tienes una pequeña cocina a la que no le das mucho uso, no necesitas una cocina a gas. Con una eléctrica es más que suficiente», añade.
Seguir leyendo: Cocina a gas o eléctrica: ¿cuál es mejor? – BBC Mundo















