En los últimos 20 años han proliferado diferentes iniciativas de agricultura urbana o de huertos urbanos. Planteados inicialmente como una forma de acercar el campo de los urbanitas (o un pasatiempo), su crecimiento se ha hecho imparable y es este el gran problema de los huertos urbanos.

Los huertos urbanos están gozando de una increíble expansión. El problema de esta fiebre hortofrutícola es que puede tener grandes riesgos .Las ciudades, que ya albergan a más del 50% de la población mundial, no suponen el mejor ambiente para la salud humana.
La influencia del transporte y de actividades industriales o constructivas, pueden aportar al aire y al suelo elementos y compuestos potencialmente tóxicos (EPTs), tales como metales, o nuevos contaminantes, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), policlorobifenilos (PCBs) (ejemplo en Londres), además de riesgos como los microplásticos, cuyas consecuencias aún desconocemos.

Origen: Siete preguntas y respuestas para entender mejor por qué los huertos urbanos pueden ser tóxicos















