La empresa moderna ha apostado con decisión por los entornos multiplataforma y en los que conviven diferentes dispositivos. Los fabricantes de tecnología buscan adaptarse a este nuevo ecosistema en el que prima el fenómeno conocido como BYOD -tráete tu propio dispositivo-, aquel que se sostiene en la idea de que la empresa debe amoldarse a la decisión del empleado de utilizar el terminal que desee y no al que le exijan desde el departamento de sistemas. En medio de esa lucha se erigen dos modelos bien perfilados: la apuesta por la partición dual virtualizada y la decisión de incorporar la doble tarjeta SIM.
Ambas soluciones son bien distintas y la primera tiene visos de convertirse en la de mayor adopción. Hasta la fecha, BlackBerry había tratado de liderar el mundo de la empresa. Lo consiguió en su momento pero, ahora, los terminales de la compañía canadiense, actualmente en horas bajas, están siendo desechados para tal fin. Tal era su influencia que presumía de estar presente en el 95% de las empresas del Ibex. Ahí es nada. Una ocasión que los demás fabricantes no podían dejar de aprovechar.
















