La función de una cámara de fotos, esté donde esté, es retratar momentos especiales. El problema es que a veces, estos momentos no se producen en el territorio más adecuado para una cámara. Y es que las cámaras son aparatos electrónicos, y suelen llevarse mal con algunos elementos, como el agua, el polvo, los golpes, y en general, con el tipo de cosas que aparecen cuando estamos en medio de la naturaleza.
Por eso aparecen cámaras como la Pentax WG3, pensada para resistir todo lo que se supone que no debe resistir una cámara. Se puede decir que la han preparado para todo tipo de perrerías, pero sin renunciar a una buena calidad de imagen. Aseguran que soporta caídas desde dos metros de altura, pisotones de hasta 100 kilogramos, inmersiones en el agua hasta 14 metros de profundidad y temperaturas de diez grados bajo cero. Pensada para sufrir.
via Pentax WG3, cámara compacta de aventura – tuexperto.com.















