Una vez empezado el partido los robots son autónomos mientras sus nerviosos creadores siguen el encuentro desde el banquillo. Los robots se comunican entre sí vía wifi y, gracias a un programa informático creado por los universitarios, pueden analizar el juego y decidir por su cuenta si hay que atacar o pasar el balón a un compañero.
Bajo el techo de la gran sala de deportes de Eindhoven han sido instalados diez terrenos de juego para disputar partidos en seis categorías de robots, entre ellos los humanoides talla grande o pequeña y los de tamaño mediano, como los que han traído universitarios holandeses y alemanes.
Un equipo profesional en 2050Uno de los objetivos de la RoboCup es conseguir reunir antes de 2050 un equipo que pueda competir con los campeones del mundo del fútbol profesional
via Los robots futbolistas empiezan su Mundial en Holanda – LR21.com.uy.














