Seguimos conociendo todos los detalles del próximo buque insignia de Samsung. El fabricante asiático quiere dar un golpe sobre la mesa en el mercado de los smartphones con un equipo que deje atrás a sus competidores en todos los aspectos, desde la calidad de su pantalla (de 5,25 pulgadas con una impresionante resolución de 2.560 x 1.440 píxeles) a su procesador Exynos 6 o Qualcomm Snapdragon 805.
Ambos chips, que se integrarán en las dos versiones del terminal, permitirán ofrecer un rendimiento máximo, pero una de las grandes dudas es cómo podría afectar esto a la duración de la batería del equipo.
Según indica PhoneArena, el Galaxy S5 llegará con una batería con capacidad de 2.900 mAh, lo que supone un aumento de 300 mAh respecto al Galaxy S4. Con ello la compañía buscaría un salto cualitativo en este componente que esté acorde con la mejora en el rendimiento que se espera del equipo.
via Samsung apostará por la carga súper rápida para el Galaxy S5.













