América Latina tiene dificultades para establecer su contribución a la reducción de emisiones de carbono, que todos los países deben presentar este año ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Las vicisitudes están ligadas a los mecanismos nacionales de financiamiento para solventar estas acciones voluntarias, tanto de adaptación al cambio climático como de mitigación o reducción de gases de efecto invernadero.
Hasta el 31 de marzo, el primer plazo para el registro de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC, en inglés), únicamente México había cumplido con la tarea. Del resto del mundo, lo hicieron solo Suiza, la Unión Europea como bloque, Noruega, Estados Unidos, Gabón y Rusia, en ese orden.
Brasil es el mayor emisor regional de gases responsables del calentamiento global, con el lanzamiento anual a la atmósfera de 1.488 millones de toneladas de dióxido de carbono, seguido por México, con 608 millones y Venezuela, con 401 millones.
Les siguen Argentina, con 180 millones, Colombia con 75 millones y Chile con 72 millones.
Las mayores causas en la región son la deforestación por el cambio de uso de suelo, la agricultura y la generación y uso de energía.
via América Latina a paso de tortuga en su reducción de emisiones.
Imagen: Barnaby Chambers via Shutterstock















