¿Pagarías por estar en una red social? Los usuarios de Vero pueden compartir contenido y esperar me gusta o comentarios, nada realmente diferente de lo que ya hayamos visto hasta la fecha en las redes predominantes, pero sin embargo la recién llegada se ha convertido en tendencia en tiempo récord y como apuntamos, sus servidores no consiguen dar servicio al aluvión de nuevas altas y contenido que están recibiendo.
En realidad, Vero está beneficiándose de un reclamo para multiplicar sus usuarios en el lanzamiento: el primer millón de altas podrá usar la red de forma totalmente gratuita de por vida. Claro, quién iba a considerar pagar por usar una red social… Pues bien, en este servicio no solo lo están considerando, sino que su modelo de negocio se basa precisamente en esto, la suscripción de usuarios.
Lo que proponen sus creadores es mantener una plataforma completamente libre de publicidad y de algoritmos que alteren el contenido, donde la privacidad del usuario sea la máxima prioridad. En Vero, el dueño del perfil deja de ser el producto, justo el modelo de negocio contrario al de Facebook o Google, firmas en las que el usuario se encuentra en la diana y es el centro de la monetización.
El difícil equilibrio entre valor añadido y la privacidad podría estar comenzando a pasar factura al producto de Mark Zuckerberg, que está comprobando cómo el tiempo de permanencia de sus usuarios es cada vez menor, por un lado, y cómo las autoridades comienzan a tomar cartas en el asunto.
Todavía no se ha especificado el importe de la suscripción anual, pero se espera que sea una cifra asumible por todo el mundo y similar a otros modelos de suscripción a los que ya estamos habituados.
Origen: Vero, la competencia de Facebook que arranca con paso firme | Tecnología | EL PAÍS
















