La característica estrella del nuevo iPhone X es, sin duda, su pantalla. Apple ha cedido a las exigencias del mercado y ha creado un iPhone sin marcos. Un diseño realmente bonito en el que toda la parte frontal es pantalla. Apple ha utilizado un panel OLED de 5,8 pulgadas con una resolución de 2.436 x 1.125 píxeles. La nueva pantalla Super Retina HD, así la ha llamado Apple, ofrece un contraste de 1.000.000:1, un brillo de 625 cd/m2 y compatibilidad con una gama cromática amplia.
Pero no solo eso, la pantalla del iPhone X cuenta también con tecnología True Tone. Esta tecnología utiliza un avanzado sensor de luz ambiental de seis canales para ajustar el balance de blancos de la pantalla y adaptarlo a la temperatura de color de la luz que nos rodea. Así se consiguen unas imágenes más naturales y reducir la fatiga visual.
Y para rematar, la pantalla del iPhone X es compatible con imágenes de alto rango dinámico (HDR). Concretamente soporta tanto HDR10 como Dolby Vision. Ahora podremos ver Netflix con la mayor calidad posible, así como los nuevos títulos HDR que llegarán a iTunes junto con el Apple TV 4K.
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