El programa no se llama Precrimen como en la ficción de Spielberg sino Predpol y ya está funcionando en más de media docena de ciudades estadounidenses tras un ensayo inicial en Los Angeles en 2012. Cuando el programa piloto se inició allí la zona escogida para ponerlo en práctica vio cómo en pocos meses se reducía un 9 % los delitos contra la propiedad. Predpol se corresponde con PREDictive POLicing en referencia a la acción policial predictiva.
La zona de actuación queda dividida en celdillas equivalentes a áreas de 150 metros de lado donde el algoritmo de Predpol predice que hay un mayor porcentaje de posibilidades de comisión de delito así como las posibles horas en que tendrían lugar. Los policías reciben al inicio de sus jornadas de trabajo la asignación de patrullar preferentemente dichas áreas cuando no estén atendiendo llamadas o servicios asignados.
Las “predicciones” de Predpol se centran en delitos como pequeños hurtos o robo de automóviles y por el momento no son capaces de tener en cuenta atracos a mayor escala















