Los Departamentos de Estado, de Tesoro y Seguridad Nacional, y la Oficina Federal de Investigación de los EE.UU. están emitiendo esta alerta como un recurso integral sobre la amenaza cibernética de Corea del Norte para la comunidad internacional, los defensores de la red y el público. El aviso destaca la amenaza cibernética planteada por Corea del Norte, conocida formalmente como COBRA OCULTA, y proporciona los pasos recomendados para mitigar la amenaza.

Las actividades cibernéticas maliciosas de la RPDC amenazan a los Estados Unidos y a la comunidad internacional en general y, en particular, representan una amenaza significativa para la integridad y la estabilidad del sistema financiero internacional. Bajo la presión de las fuertes sanciones de EE.UU. Y la ONU, la RPDC se ha basado cada vez más en actividades ilícitas, incluido el delito cibernético, para generar ingresos por sus armas de destrucción masiva y sus programas de misiles balísticos. En particular, Estados Unidos está profundamente preocupado por las actividades cibernéticas maliciosas de Corea del Norte, a las que el gobierno de los Estados Unidos se refiere como COBRA OCULTA. La RPDC tiene la capacidad de realizar actividades cibernéticas disruptivas o destructivas que afectan la infraestructura crítica de los EE.UU. La RPDC también utiliza capacidades cibernéticas para robar a las instituciones financieras, y ha demostrado un patrón de actividad cibernética disruptiva y dañina que es totalmente inconsistente con el creciente consenso internacional sobre lo que constituye el comportamiento responsable del Estado en el ciberespacio.
Estados Unidos trabaja en estrecha colaboración con países de ideas afines para centrar la atención y condenar el comportamiento disruptivo, destructivo o desestabilizador de la RPDC en el ciberespacio. Por ejemplo, en diciembre de 2017, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Estados Unidos y el Reino Unido atribuyeron públicamente el ataque de ransomware WannaCry 2.0 a la RPDC y denunciaron la actividad cibernética dañina e irresponsable de la RPDC. Dinamarca y Japón emitieron declaraciones de apoyo para la denuncia conjunta del destructivo ataque de ransomware WannaCry 2.0, que afectó a cientos de miles de computadoras en todo el mundo en mayo de 2017.
Es vital que la comunidad internacional, los defensores de la red y el público permanezcan vigilantes y trabajen juntos para mitigar la amenaza cibernética planteada por Corea del Norte.
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