Telefónica, la gigante española de las telecomunicaciones, finaliza su paso por Argentina. Este 24 de febrero de 2025, la compañía vende su filial local a Telecom Argentina por $1.2 mil millones. La operación, que se firma y cierra el mismo día, despierta preocupación en el gobierno argentino. El presidente Javier Milei ordena una revisión antimonopolio. ¿La razón? Telecom podría controlar casi el 70% del mercado de telecomunicaciones en el país.

La salida de Telefónica de Argentina forma parte de una estrategia clara. Desde 2019, la empresa reduce su presencia en América Latina. Argentina, con su inflación alta y economía inestable, se convierte en un mercado complicado. La compañía ya se desprende de operaciones en Costa Rica, Colombia y otros países de la región. Ahora, enfoca sus esfuerzos en mercados clave como España y Brasil. El dinero de esta venta, según analistas, impulsa la expansión de redes 5G y fibra óptica en otros territorios.
Telecom Argentina (el comprador) tiene planes ambiciosos
Telecom anuncia inversiones fuertes en infraestructura digital. Busca mejorar la cobertura de fibra óptica y acelerar el despliegue de 5G. También apunta a servicios avanzados como video bajo demanda, internet de las cosas y soluciones en la nube. La empresa asegura que Argentina tendrá una red de nivel internacional. Esto, dicen, beneficia sectores clave de la economía.
Sin embargo, el acuerdo no pasa desapercibido. El gobierno de Milei reacciona rápido. Publica un comunicado en el diario Clarín. Advierte que la fusión crea un gigante que domina el mercado. En el cuarto trimestre de 2024, Telecom tiene 21.5 millones de conexiones móviles. Telefónica suma 17.5 millones. Juntas, superan ampliamente a competidores como Claro, de América Móvil. Esta concentración preocupa a las autoridades. Prometen medidas para proteger la libre competencia y los derechos de los usuarios.
El mercado argentino ya enfrenta retos
Solo tres operadores principales compiten: Telecom, Telefónica y Claro. Con esta compra, el panorama cambia drásticamente. Los usuarios podrían tener menos opciones. Los precios y la calidad del servicio están en juego. El gobierno insiste en que revisará el impacto de la operación. Quiere garantizar accesibilidad y variedad en las telecomunicaciones.
La venta también refleja un momento crítico para Telefónica. La empresa vive cambios internos. En enero de 2025, José María Álvarez-Pallete deja el cargo de CEO tras casi nueve años. Marc Murtra, el nuevo líder, presenta resultados de 2024 el 27 de febrero. Analistas esperan que revele más detalles sobre el futuro de la compañía.
Argentina, por su parte, sigue siendo un terreno difícil para las multinacionales. Empresas como Exxon Mobil, HSBC y Mercedes-Benz ya se retiran del país. Las políticas de control de capitales y la inflación complican las inversiones. Milei, conocido por su apuesta al libre mercado, enfrenta un dilema. Aprueba la liberalización, pero vigila de cerca este tipo de operaciones.
La transacción se financia mayormente con préstamos
Telecom asume el desafío de integrar las operaciones de Telefónica. La transición promete ser rápida. Sin embargo, el escrutinio oficial agrega incertidumbre. Reguladores analizarán si el dominio de Telecom afecta a los consumidores. El resultado definirá el futuro de las telecomunicaciones en Argentina.
Por ahora, Telefónica Argentina dice adiós a un mercado histórico. Llegó en los años 90 y deja una huella profunda. Su salida marca el fin de una era. Telecom, fortalecida, busca liderar la digitalización del país. Pero el equilibrio entre competencia y progreso está en manos del gobierno. El 25 de febrero de 2025, fecha actual, el debate apenas comienza.















