Nueva York acaba de cerrar una de las regulaciones más ambiciosas de Estados Unidos sobre redes sociales y menores. El estado publicó las reglas finales de la SAFE for Kids Act el 28 de julio de 2026. La normativa entrará en vigor el 25 de enero de 2027. A partir de esa fecha, plataformas como Instagram y TikTok deberán verificar la edad de sus usuarios antes de mostrarles feeds algorítmicos o antes de enviarles notificaciones de madrugada. La gobernadora Kathy Hochul firmó la ley original en junio de 2024. El objetivo declarado era simple: reducir el diseño adictivo de las redes sociales para los menores de edad. La fiscal general Letitia James se encargó de redactar el reglamento técnico que define cómo se verifica la edad y cómo se obtiene el consentimiento parental. Ese proceso tardó más de dos años en cerrarse.

Qué cambia exactamente
La ley no bloquea el acceso general a las redes sociales. Ataca dos elementos concretos: el feed algorítmico y las notificaciones nocturnas. Por defecto, los usuarios menores de 18 años dejarán de ver un muro de contenido ordenado por un algoritmo. En su lugar, verán únicamente publicaciones de las cuentas que siguen, en orden cronológico. Un padre o tutor podrá reactivar el feed algorítmico si da su consentimiento verificado.
La segunda restricción afecta a las notificaciones. Las plataformas no podrán enviar avisos sobre contenido recomendado a menores de edad entre la medianoche y las seis de la mañana, salvo que exista ese mismo consentimiento parental. La medida busca proteger el sueño de los adolescentes, un punto que la fiscal James remarcó durante la presentación de las reglas finales en el Brooklyn STEAM Center.
La norma solo se aplicará a lo que el reglamento llama «plataformas en línea adictivas». Entran en esa categoría los servicios que muestran contenido generado por usuarios y en los que las personas pasan al menos un 20% de su tiempo consumiendo feeds gestionados por algoritmos. Esa definición deja fuera, en principio, a aplicaciones de mensajería pura o a servicios sin componente de recomendación automática.
Cómo se verifica la edad
El reglamento de Nueva York sobre las redes sociales no impone un único método. Las plataformas podrán confirmar la edad mediante estimación facial por inteligencia artificial, mediante un documento de identidad oficial, o cruzando el correo electrónico o el número de teléfono del usuario con otros datos que indiquen su edad. Si una empresa decide pedir un documento de identidad, deberá ofrecer al menos una alternativa que no dependa de ese trámite.
Las exigencias técnicas son estrictas. Los sistemas tendrán que detectar al menos el 98% de los intentos de falsificar la edad, incluidos los adolescentes que introducen una fecha de nacimiento falsa. Las plataformas también deberán investigar a los usuarios que oculten su ubicación real en Nueva York mediante una VPN. Si una cuenta logra hacerse pasar por adulta y luego se descubre el engaño, la empresa tendrá diez días hábiles para reclasificarla como cuenta de menor.
Nueva York por la privacidad en las redes sociales
James insistió en que estas herramientas deben priorizar la privacidad. El reglamento permite el uso de tecnología de «prueba de conocimiento cero», que permite verificar la edad a través de un tercero sin que la red social reciba datos personales directos. Cualquier información recogida para verificar edad o consentimiento parental deberá cifrarse de inmediato, usarse solo para ese fin y eliminarse en cuanto cumpla su propósito. Los padres que den su consentimiento también deberán pasar por un proceso de verificación de edad.
El incumplimiento tiene un costo económico definido. La oficina de la fiscal general podrá imponer multas de hasta 5.000 dólares por cada infracción y también podrá llevar a los tribunales a las empresas que no cumplan.
Antecedentes: una tendencia que crece en varios frentes
Nueva York no actúa en solitario sobre las redes sociales. Utah, Texas y Louisiana aprobaron en los últimos años leyes que obligan a las tiendas de aplicaciones, es decir Google Play y App Store, a verificar la edad de los usuarios y a pedir consentimiento parental antes de nuevas descargas. Meta respaldó ese enfoque porque traslada la responsabilidad de verificar la edad a las tiendas de aplicaciones. Google y Apple se opusieron, porque consideran que esa exigencia las obliga a recopilar más datos de los usuarios adultos de lo necesario.
La Corte Suprema de Estados Unidos también entró en este debate. El tribunal respaldó una ley de Texas que exige verificación de edad para acceder a sitios web pornográficos. Esa decisión sugiere que el máximo tribunal no descarta ciertas restricciones de edad en internet, aunque la industria de contenido para adultos había alegado que la medida viola la Constitución al limitar el acceso de los adultos a expresión protegida.
Más allá de los 50 estados
Fuera de Estados Unidos, Australia impone una de las medidas más drásticas: prohíbe directamente el uso de redes sociales a los menores de 16 años. Dos adolescentes australianos demandaron al gobierno para bloquear esa ley, con el argumento de que vulnera su derecho a la expresión política. Reddit presentó una demanda similar. En el Reino Unido, varios adolescentes lograron esquivar los filtros de edad de algunas plataformas usando el rostro de personajes de videojuegos, algo que alimenta las dudas sobre la fiabilidad real de estos sistemas.
Grupos como la Electronic Frontier Foundation llevan años advirtiendo sobre los riesgos de este tipo de leyes. Sostienen que la verificación de edad obligatoria puede terminar excluyendo a muchos usuarios legítimos de internet y que otorga a las plataformas más datos sensibles de los necesarios. La industria tecnológica, por su parte, ha argumentado en varios tribunales que este tipo de normas choca con la Primera Enmienda.
Lo que viene ahora
Las empresas afectadas tienen hasta el 25 de enero de 2027 para adaptar sus sistemas. Ese plazo de 180 días desde la publicación de las reglas finales obliga a plataformas como Instagram y TikTok a decidir, antes de esa fecha, qué método de verificación implementan y cómo protegen los datos que recogen en el proceso. Common Sense Media, una de las organizaciones que más ha presionado a favor de este tipo de leyes, celebró el anuncio como un paso relevante en la protección de menores en internet.
El resultado final dependerá de si estos sistemas logran distinguir con precisión a un adulto de un menor sin abrir nuevas brechas de privacidad. Es la misma pregunta que atraviesa cada intento similar en otros estados y países, y que Nueva York intenta responder ahora con uno de los reglamentos más detallados hasta la fecha.















