RugOne presenta en el IFA de Berlín 2026 un teléfono que rompe con el diseño clásico de los móviles ultrarresistentes. El Xsnap 7 Pro incorpora un módulo de cámara que se separa del chasis y funciona como una action cam independiente. La marca, que pertenece al fabricante chino Ulefone, apuesta por un concepto híbrido: combina la robustez de un rugged phone con la versatilidad de una cámara deportiva tipo GoPro o Insta360.

Un móvil que se convierte en dos dispositivos
El protagonista del Xsnap 7 Pro es su Módulo de Cámara de Acción Extraíble. Se trata de una pieza casi cúbica que pesa solo 39 gramos y se acopla magnéticamente a la parte trasera del teléfono. Un sistema de anclaje con pines pogo mantiene el módulo fijo y transmite energía desde la batería del móvil mientras está conectado. Cuando el usuario lo separa, la cámara se transforma en un dispositivo autónomo que graba de forma independiente.
El diseño recuerda directamente a la filosofía de las cámaras Insta360 Go, pensadas para llevarse encima sin estorbar. El módulo se puede fijar a un casco, a una camisa o al cuadro de una bicicleta gracias a su base magnética compatible con distintos accesorios. Además, incorpora un cierre mecánico adicional que refuerza la sujeción magnética durante actividades de alto impacto, como deportes extremos o desplazamientos en terrenos irregulares.
En cuanto a las prestaciones de grabación, el módulo capta vídeo en resolución 2.7K a 30 fotogramas por segundo, con un ángulo de visión ultra ancho de 133 grados. Estas cifras quedan por debajo de rivales especializados como el DJI Osmo Nano o el Insta360 Go Ultra, que graban en 4K. Por eso, varios medios especializados coinciden en que RugOne no busca competir directamente contra las cámaras de acción dedicadas, sino ofrecer una solución de conveniencia para quienes no quieren cargar con un segundo dispositivo.
Resistencia extrema, incluso separada del teléfono
El Xsnap 7 Pro cuenta con certificaciones IP68 e IP69K, lo que garantiza que sobrevive tanto a la inmersión completa en agua como a chorros de agua a alta presión. También incluye la certificación militar MIL-STD-810H, que confirma su capacidad para resistir caídas sobre superficies duras como el hormigón desde 1,5 metros de altura.
Lo llamativo es que el módulo de cámara, una vez desmontado, mejora incluso la resistencia al agua del propio teléfono. Es sumergible hasta cinco metros de profundidad sin necesidad de una carcasa adicional, mientras que el cuerpo del móvil resiste inmersiones de hasta dos metros. Esta diferencia convierte al módulo en una herramienta útil para actividades acuáticas como el buceo recreativo o los deportes de agua, donde antes se necesitaba comprar una carcasa protectora aparte.
Especificaciones más allá de la cámara desmontable
El teléfono monta una pantalla AMOLED de 6,67 pulgadas con resolución 1.5K, protegida por un cristal reforzado resistente a impactos. En el apartado de procesamiento, utiliza un chip MediaTek Dimensity 8400, orientado a un rendimiento estable en condiciones exigentes de uso prolongado.
La fotografía integrada en el propio cuerpo del teléfono, sin contar el módulo extraíble, incluye un sensor principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica de imagen. A esto se suma una cámara de visión nocturna infrarroja de 64 megapíxeles, que utiliza LEDs IR para capturar imágenes monocromáticas en total oscuridad. Esta función resulta especialmente útil para trabajadores de campo, personal de seguridad o aficionados a la exploración nocturna.
La batería es otro de los puntos fuertes del dispositivo. Según la fuente, su capacidad ronda entre los 9.000 y los 9.300 mAh, muy por encima del estándar habitual de 5.000 mAh en la mayoría de smartphones actuales. Esta batería no solo alimenta la pantalla y los componentes internos del teléfono, sino que también recarga automáticamente el módulo de cámara cada vez que este se conecta al chasis. RugOne asegura que esta capacidad permite hasta cuatro días de uso moderado con una sola carga.
El módulo desmontable, además, incluye 64 GB de almacenamiento propio, lo que le permite grabar de forma completamente independiente del teléfono, sin depender de una conexión constante para guardar el contenido capturado.
Precio y disponibilidad
RugOne lanzó una campaña de financiación anticipada en Kickstarter el 7 de septiembre de 2026, con un precio de acceso temprano de 799 euros (aproximadamente 936 dólares al cambio actual). El precio de venta al público, previsto para octubre de 2026, se sitúa en 999 dólares (unos 852 euros) en Estados Unidos, mientras que en Europa el precio oficial anunciado es de 1.099,99 euros (cerca de 1.288 dólares).
El dispositivo también recibió un premio a la innovación en el propio IFA de Berlín, un reconocimiento que suelen otorgar los organizadores de la feria a productos que aportan algo distinto dentro de sus categorías. En este caso, el jurado valoró especialmente la propuesta de integrar una cámara de acción completamente funcional dentro de un smartphone resistente, algo que hasta ahora no habían logrado otros fabricantes del segmento rugged.
La carrera por los móviles ultrarresistentes
El mercado de los teléfonos rugerizados ha ido ganando protagonismo en los últimos años, impulsado por marcas como Ulefone, Doogee o CAT Phones, tradicionalmente enfocadas en usuarios de sectores como la construcción, la logística o el turismo de aventura. Sin embargo, esta categoría solía limitarse a ofrecer resistencia física, con baterías grandes y certificaciones militares, sin apostar por innovaciones fotográficas relevantes.
La aparición de propuestas como la de Honor con su Robot Phone, que también ha llamado la atención en los últimos meses por incorporar funciones poco convencionales, demuestra que los fabricantes buscan diferenciarse más allá de la resistencia. El Xsnap 7 Pro se suma a esta tendencia y plantea una pregunta que empieza a ganar terreno en la industria: ¿hasta qué punto los smartphones pueden absorber las funciones de dispositivos que antes se compraban por separado, como las cámaras de acción?
Con este lanzamiento, RugOne se posiciona como uno de los primeros fabricantes en ofrecer una respuesta concreta a esa pregunta, aunque el verdadero test llegará cuando el dispositivo empiece a distribuirse de forma masiva a partir de octubre.
Un reconocimiento previo al lanzamiento oficial
RugOne recibió la confirmación del IFA Innovation Award 2026 antes incluso de presentar el Xsnap 7 Pro de forma oficial. La marca recogió el trofeo el 4 de septiembre, en el propio escenario de innovación de la feria en Berlín, dos días antes del lanzamiento formal del dispositivo. Este premio distingue a productos que aportan avances relevantes en diseño, utilidad para el usuario e integración de hardware, y en este caso reconoció específicamente la creación de una categoría nueva dentro de los móviles resistentes: la de los teléfonos con un módulo de cámara de acción completamente desmontable.
RugOne señaló que el Xsnap 7 Pro estaba pensado para perfiles muy concretos. Por un lado, apuntó a creadores de contenido y vloggers que buscan grabar desde ángulos poco convencionales, como perspectivas a la altura de una mascota o de un niño, gracias al peso reducido del módulo. Por otro, se dirigió a deportistas de exterior que practican esquí, ciclismo, senderismo, surf o buceo, actividades donde resulta útil grabar en primera persona sin sujetar el teléfono con las manos. La marca también mencionó a exploradores en expediciones largas, donde la resistencia militar del equipo se combina con la necesidad de capturar contenido de calidad, y a usuarios early adopters interesados en la innovación modular y en las funciones de inteligencia artificial del dispositivo.













