LG sale al paso de una de las acusaciones más graves que ha enfrentado en los últimos años. La compañía surcoreana niega de forma tajante que sus televisores inteligentes graben audio ambiental de manera continua con fines publicitarios. Así responde a una investigación que la señala de convertir sus Smart TV OLED en dispositivos de escucha encubiertos, incluso con la pantalla apagada.

El origen de la polémica
Todo comienza con un análisis técnico del canal especializado en tecnología Gamers Nexus, realizado en colaboración con Level1Techs y varios investigadores de seguridad independientes. El equipo somete a distintos modelos de televisores OLED de LG a un examen exhaustivo. Utiliza Wireshark, el analizador de tráfico de red más popular del mercado, y recurre además al desensamblado del firmware interno de los equipos.
Los resultados generan alarma de inmediato. Según el estudio, los televisores escanean de forma activa la red doméstica en busca de otros dispositivos conectados: teléfonos, relojes inteligentes, computadoras, impresoras y hasta sistemas de hogar inteligente. Durante ese rastreo, los equipos recopilan direcciones IP, nombres de redes wifi cercanas (SSID), la intensidad de la señal y datos que permiten estimar la ubicación geográfica del hogar.
Hallazgo más delicado
El hallazgo más delicado, sin embargo, tiene que ver con el micrófono. Los investigadores documentan capturas de audio de seis segundos vinculadas a la tecnología de reconocimiento automático de contenido, conocida como ACR por sus siglas en inglés. Esta función identifica lo que el usuario está viendo en pantalla mediante una especie de huella digital de audio y video, que luego se envía a los servidores de LG Ad Solutions, la división publicitaria de la empresa. El equipo de Gamers Nexus llega incluso a demostrar que un televisor «alterado deliberadamente» puede capturar audio, almacenarlo sin conexión a internet y transmitirlo después, cuando la red se restablece. Esa prueba describe el comportamiento de un sistema comprometido, no necesariamente el funcionamiento de fábrica del producto tal como llega a manos del consumidor.
La investigación agrega otro elemento inquietante. Los analistas reportan a LG una serie de vulnerabilidades que permitirían, en teoría, ejecutar código de forma remota en el televisor. Este tipo de fallos, de confirmarse y explotarse, podría dar a un atacante acceso al micrófono, a la red doméstica completa o a otros dispositivos conectados. Los investigadores optan por no revelar todos los detalles técnicos mientras avanza el proceso de divulgación responsable con la compañía.
Lo que responde LG
La respuesta de LG llega en forma de comunicado oficial enviado a distintos medios especializados. La empresa califica las afirmaciones del video de Gamers Nexus como no ciertas y ofrece una versión detallada, punto por punto, de cada una de las funciones cuestionadas.
Sobre el micrófono, LG explica que solo procesa audio en dos escenarios concretos. El primero ocurre cuando el usuario mantiene presionado el botón de voz del control remoto. El segundo se activa cuando el televisor reconoce una palabra clave, como «Hi LG», siempre que el propietario haya habilitado previamente el reconocimiento de voz de campo lejano. Fuera de esos dos casos puntuales, la compañía insiste en que sus televisores no recopilan ni almacenan conversaciones del entorno. LG compara este mecanismo con el de otros asistentes de voz del mercado, que también permanecen a la espera de una frase de activación antes de procesar cualquier instrucción.
Sobre el escaneo de la red local
LG sí reconoce la práctica del escaneo de la red local, pero la defiende como una función estándar de cualquier televisor inteligente moderno. Según la empresa, ese rastreo permite funciones cotidianas como compartir pantalla desde el celular, enviar contenido multimedia o integrar el televisor con otros dispositivos del hogar inteligente. LG niega, eso sí, que la detección de un dispositivo cercano lo convierta automáticamente en blanco de publicidad segmentada.
Respecto al ACR, la compañía sostiene que la función es opcional y requiere el consentimiento del usuario. Asegura además que rechaza el uso de patrones de diseño engañosos, esas interfaces pensadas para empujar al consumidor hacia la opción que más conviene al fabricante. LG afirma que las opciones de privacidad se gestionan libremente desde la configuración del televisor.
Aun así, quedan preguntas sin resolver. LG no ofrece una respuesta detallada sobre la acusación de que ciertas transcripciones de voz se transmiten sin cifrar, un punto que Gamers Nexus documenta en su investigación. Tampoco se pronuncia con profundidad sobre el alcance real de las vulnerabilidades de seguridad reportadas, que siguen bajo un proceso de divulgación responsable entre los investigadores y la empresa.
Un problema que no es nuevo en la industria
La polémica alrededor de LG se inserta en una historia más larga de conflictos entre fabricantes de televisores inteligentes y la privacidad de sus usuarios. En 2017, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) llega a un acuerdo con Vizio, otro gigante de los televisores, por 2,2 millones de dólares. El caso involucra tecnología ACR instalada y activada por defecto en más de 11 millones de televisores, sin el conocimiento ni el consentimiento de los compradores. La FTC determina que Vizio recopilaba información de visualización segundo a segundo, junto con direcciones IP y datos de redes wifi cercanas, y que además vendía esos perfiles a terceros para medir audiencias y afinar campañas publicitarias.
Ese antecedente marca un antes y un después en la regulación de los televisores inteligentes en Estados Unidos y obliga a los fabricantes a solicitar consentimiento explícito antes de activar este tipo de recopilación de datos. La investigación actual sobre LG revive ese mismo debate, ahora con el agravante de las denuncias sobre captura de audio y fallos de seguridad que podrían facilitar el acceso remoto no autorizado a los micrófonos de los equipos.
Por ahora, el caso permanece abierto. Los investigadores de seguridad continúan el proceso de divulgación responsable de las vulnerabilidades detectadas, mientras LG mantiene su versión de que el uso del micrófono depende siempre de una acción explícita del usuario. La discusión sobre qué tanto saben realmente los televisores modernos sobre quienes los tienen en casa está lejos de cerrarse.














