Anthropic da un paso decisivo en su estrategia de inteligencia artificial para el trabajo diario. La compañía lanza Claude Cowork en web y móvil, después de que la herramienta funcionara solo en el escritorio desde su lanzamiento. El cambio llega este martes y transforma un asistente atado a un ordenador encendido en un agente que sigue trabajando en la nube, incluso sin ningún dispositivo conectado. Hasta ahora, Cowork dependía de que el usuario mantuviera su computadora encendida para ejecutar tareas programadas. Esa limitación desaparece con la actualización. El despliegue llega de forma gradual en las próximas semanas, comenzando por los suscriptores del plan Max, el más caro de Anthropic. La compañía prevé extender el acceso a otros planes en las semanas siguientes.

Trabajo que continúa sin supervisión
La novedad central es sencilla de entender pero profunda en sus implicaciones. Un usuario puede iniciar una tarea desde su escritorio, revisar el avance desde el móvil y recoger el resultado final más tarde, aunque el portátil permanezca cerrado. Anthropic resume la propuesta señalando que el trabajo del usuario lo acompaña a todas partes y sigue avanzando incluso sin su presencia.
El sistema conserva un mecanismo de control humano. Cuando el agente llega a un punto donde solo una persona puede decidir, envía la consulta al teléfono del usuario. Nada se envía sin que el usuario revise y apruebe primero la acción, según explica la compañía. Este filtro busca reducir el riesgo de errores costosos en tareas que tocan correos, calendarios o documentos sensibles.
Claude Cowork is coming to mobile and web.
— Claude (@claudeai) July 7, 2026
Hand Claude a task at your desk and pick up the finished work from your phone. Close the laptop and Claude keeps going.
Beta is rolling out over the next several weeks starting with the Max plan, with more plans to follow. pic.twitter.com/W4WrgN9TrG
El escritorio, sin embargo, no pierde relevancia
La aplicación de escritorio sigue siendo esencial para funciones que dependen de la máquina local, como la lectura y escritura de archivos en carpetas conectadas, los conectores locales, el control del navegador a través de Claude en Chrome y el uso directo de la pantalla mediante Computer Use. La versión web, en cambio, abre la puerta a empresas donde los departamentos de TI restringen la instalación de software, aunque sin esas capacidades locales.
Anthropic también fusiona interfaces. En web y escritorio, el chat normal y Cowork comparten ahora una sola pantalla de inicio, y los proyectos y artefactos se mantienen unidos entre ambos modos. El cambio de uno a otro se realiza mediante una ventana emergente, no navegando a una sección distinta. En móvil, Cowork ocupa su propio apartado dentro de la aplicación.
Los datos revelan quién usa realmente la herramienta
La compañía aprovecha el lanzamiento para publicar un estudio de uso que desmonta un supuesto habitual sobre la inteligencia artificial. Más del 90% del uso de Cowork no corresponde a desarrollo de software. Según el análisis de Anthropic basado en 1,2 millones de sesiones anonimizadas registradas entre el 11 y el 31 de mayo, procedentes de más de 600.000 organizaciones.
La categoría más grande, con un tercio de todas las sesiones, corresponde a operaciones de negocio: conciliar hojas de cálculo, reunir actualizaciones dispersas en un único informe o construir listas de incorporación de empleados. Estas tareas son habituales en finanzas, recursos humanos y administración. La creación de contenido y la redacción publicitaria suman otro 16,4% del uso total, con borradores, presentaciones y publicaciones para redes sociales.
El desarrollo de software, en cambio, representa solo un 8,7% del uso de Cowork, una cifra baja si se considera que Claude Code, el agente de programación de Anthropic, está a un solo clic de distancia dentro de la misma aplicación de escritorio. La compañía interpreta estos datos como evidencia de que el verdadero potencial de la IA agencial está en las tareas administrativas cotidianas, ese «trabajo alrededor del trabajo» que rara vez figura en una descripción de puesto pero ocupa buena parte de la semana laboral de cualquier empleado.
Una carrera que ya no es solo de programadores
El movimiento de Anthropic encaja en una tendencia más amplia del sector. OpenAI avanza en la misma dirección con Codex, una herramienta que nació para programadores y que cada vez usan más personas ajenas al desarrollo de software para informes, hojas de cálculo, presentaciones e investigación. Para ambas compañías, la apuesta ya no depende únicamente de tener el mejor chatbot, sino de controlar el espacio digital donde ocurre el trabajo real.
Microsoft se adelantó en este terreno con Copilot Cowork, lanzado en marzo y construido sobre el motor y la arquitectura agencial de Anthropic, aunque desde el inicio funcionaba en la nube dentro del entorno de Microsoft 365. Google, por su parte, avanza con su Gemini Agent Mode, mientras OpenAI compite con Operator en ese mismo espacio de automatización para usuarios no técnicos.
Anthropic suma otra pieza a esta estrategia con Claude Tag, un asistente permanente integrado en Slack que funciona como compañero digital de equipo. La compañía busca así estar presente en cada superficie donde los empleados ya trabajan, en lugar de obligarlos a abrir una aplicación distinta para hablar con la IA.
Incentivos para probar la herramienta
Para acompañar el lanzamiento, Anthropic extiende hasta el 5 de agosto los límites de uso duplicados que ya ofrecía en Cowork. La medida busca animar a más usuarios a experimentar con tareas programadas y flujos de trabajo automatizados, en un momento donde buena parte de los trabajadores todavía no distingue con claridad entre un chat convencional y un agente capaz de actuar de forma autónoma.
Los usuarios con tareas programadas previamente a esta actualización no notarán el cambio de forma automática. Esas tareas antiguas seguirán ejecutándose de forma local y necesitarán que el dispositivo permanezca encendido, mientras que las nuevas tareas programadas se ejecutarán directamente en la nube. Quienes quieran migrar sus automatizaciones existentes podrán hacerlo manualmente desde el panel de tareas programadas.
Con este movimiento, Anthropic cierra una brecha frente a sus competidores y refuerza su apuesta por convertir la IA agencial en una herramienta cotidiana para cualquier oficina, más allá del terreno tradicional de la programación.














