Telefónica confirma su compromiso como desarrolladora de soluciones que transforman la vida de las personas y les proporcionan acceso a las posibilidades que ofrece la tecnología. Este compromiso se materializa en más de 125.000 millones de euros invertidos desde su llegada a la región en 1990.
“Este es el momento ideal para repasar la trayectoria de Telefónica en Hispanoamérica y Brasil, y analizar de qué forma contribuimos a mejorar la comunicaciones y el desarrollo de nuestros países”, afirma Eduardo Caride, CEO de Telefónica Hispanoamérica. Con sus inversiones y presencia en América Latina en este cuarto de siglo, Telefónica demuestra su vocación de ser una empresa innovadora, disruptiva y ambiciosa, que busca la excelencia como empresa global.
Según Caride, “en este período, Telefónica ha alcanzado cuatro grandes logros. El primero y más importante: la habilidad de haber salido de su país de origen. En 1990 resolvió salir de su zona de confort para expandir sus operaciones en otra zona del mundo y eligió Latinoamérica”.
Para el CEO de Telefónica Hispanoamérica, “el segundo logro es la consistencia en el tiempo. Durante estos 25 años entraron y se fueron varios players. Latinoamérica es una región de ciclos económicos contrastantes: hay momentos florecientes y otros no tanto. Pero Telefónica siempre apostó por la región y supo salir airosa de los contextos económicamente difíciles. El tercero: Telefónica mantuvo siempre una misma dirección: crecer, y sigue valorando a Hispanoamérica y Brasil con vocación de permanencia y como un auténtico compromiso de futuro. No hay una intención especulativa: las redes están en la región y aquí se quedan. El capital humano también”.
Caride añade otro elemento: un desarrollo significativo de nuestro personal. “Nos han entregado la confianza a muchos de nosotros sin ser españoles. Porque Telefónica ya no es una compañía española: es una compañía internacional”.















