En modelos antiguos como el HTC Wilfire S, Samsung Galaxy Y o similares, cuya capacidad interna ronda los 160 Mb, conviene llevar a cabo ciertos «trucos» para evitar que constantemente salte el mensaje de «memoria interna casi llena» y, por tanto, se ralentice el terminal.
Lo primero que todo usuario debe hacer es trasladar todas las aplicaciones, archivos, imágenes, vídeos y demás contenido a la tarjeta externa para evitar colapsar la memoria interna del «smartphone».
El problema es que no todas las aplicaciones se pueden trasladar a la tarjeta externa por lo que un teléfono con poca capacidad, de unos 150 Mb, se va a colapsar con tan solo tener instalado WhatsApp, Facebook y Twitter, aplicaciones que, además, no pueden trasladarse a la tarjeta externa.
Por tanto, de vez en cuando conviene borrar la memoria caché así como los datos almacenados en cada una de las aplicaciones. Un último truco es no actualizar las «app» a no ser que sea estrictamente necesario, pues las nuevas versiones ocupan una mayor capacidad del dispositivo móvil.
















