Aunque el reconocimiento biométrico hace tiempo que ha dejado de ser ciencia ficción, no es menos cierto que aún parece estar lejos de llegar a los hogares. Sin embargo, ya existen soluciones medianamente económicas y fáciles de instalar para abrir la puerta de casa con la huella dactilar. La empresa europea Ekey lleva años ofreciendo sus productos a empresas y profesionales, pero de un tiempo a esta parte ha ampliado su abanico de productos domésticos, con soluciones de diseño que se integran en la puerta de entrada y con sistemas que no necesitan estar conectados a un servidor externo.
El kit Ekey Home se compone de un lector de huellas y de un panel de control que se puede integrar fácilmente tanto en el cuadro eléctrico como incluso en la cara interior de la puerta de casa. De los lectores ofrecen cuatro modelos: externo, integrado en la puerta, en la pared o incluso en el tirador. Además, con un único lector de huellas podemos controlar hasta tres funciones diferentes. Podemos configurarlo para que, por ejemplo, con el dedo índice abramos la puerta, con el medio activemos o desactivemos la alarma y con el anular abramos la puerta del garaje.
Todo esto, así como la asignación de nuevas autorizaciones, se realiza desde el panel de control situado en el interior de la vivienda. El kit básico cuesta unos mil euros, a lo que habría que añadir la instalación, aunque ésta es relativamente sencilla.













