Si nunca has escuchado hablar del Aspark Owl, es normal. Nadie, excepto sus creadores, sabían de la existencia de este súpercarro antes de llegar al Salón del Automóvil de Frankfurt, por lo que su debut sorprendió a todo el mundo. Según afirman sus diseñadores, este supercarro completamente eléctrico (utiliza una combinación de batería y supercondensadores) es ahora el vehículo más rápido del mundo, acelerando de 0 a 100 km/h en exactamente dos segundos.
Con este resultado, es varias décimas de segundo mejor que el récord anterior, perteneciente a Ultima Evolution Coupe, Dodge Challenger SRT Demon, y Model S P100D de Tesla. El chásis de Aspark Owl está hecho por completo de fibra de carbono y solo pesa 50 kilos. El peso total del carro es de 850 kilos, la mitad de peso que un Lamborghini Aventador, por ejemplo.
Aspark Owl solo mide 99 cm de altura. Su velocidad máxima es de 280 km/h, algo baja para ser un súpercarro, pero es bastante alta para ser un auto eléctrico.
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