El ransomware detectado no sólo solicita el abono de 300 dólares en concepto de multa, sino que intenta aumentar la sensación de peligro con una supuesta pena de prisión si no se paga.
El ransomware es una de la familias de malware que amenazan con sus ataques incisivos a los usuarios de dispositivos informáticos.
¿Su truco? Hacer creer a sus víctimas que los equipos que utilizan para conectarse a Internet han sido bloqueado por un supuesto uso indebido y que deben pagar una multa para que vuelvan a estar operativos.
Por cada persona que pica, los ciberdelincuentes pueden hacerse con un cuantioso botín.
via Alertan de un troyano para Android que amenaza a sus víctimas con ir a la cárcel.















