Amazon compra Globalstar por $11.570 millones: la jugada que sacude a Starlink y redefine el futuro del iPhone

Amazon mueve ficha en la carrera espacial. Y lo hace con fuerza. La compañía anuncia la compra de la empresa satelital Globalstar por unos $11.570 millones, en una operación que reconfigura el mercado de internet desde el espacio, impacta directamente a Apple y pone presión sobre Starlink, el negocio de Elon Musk. La operación no es menor. Representa uno de los movimientos más ambiciosos de Amazon en infraestructura tecnológica y confirma que el futuro de la conectividad ya no pasa solo por redes terrestres.

Amazon compra Globalstar por $11.570 millones: la jugada que sacude a Starlink y redefine el futuro del iPhone

Amazon busca cerrar la brecha frente a Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX que hoy domina el mercado con más de 10.000 satélites en órbita y millones de usuarios. Con la adquisición de Globalstar, Amazon obtiene acceso inmediato a una red de satélites en órbita baja, espectro radioeléctrico clave y tecnología de conexión directa a dispositivos móviles, conocida como D2D (direct-to-device).

Este punto es crítico. A diferencia del modelo tradicional que depende de antenas terrestres, el D2D permite que un smartphone se conecte directamente a un satélite. Esto abre la puerta a servicios en zonas remotas, comunicaciones de emergencia y nuevas aplicaciones en movilidad. Amazon planea desplegar miles de satélites adicionales dentro de su proyecto Kuiper —ahora reforzado con esta compra— con el objetivo de tener una red operativa a gran escala antes de 2029.

La meta es clara: competir de tú a tú con Starlink y no depender de terceros en el negocio de conectividad global.

El factor Apple: el iPhone entra en la ecuación

Uno de los elementos más sensibles de esta operación es Apple. Globalstar es el socio tecnológico que permite funciones como el SOS de emergencia vía satélite en los iPhone desde la generación 14. Amazon no solo adquiere una empresa satelital. También hereda esa relación estratégica con Apple.

Según la información disponible, ambas compañías ya firman un acuerdo para garantizar la continuidad del servicio en dispositivos actuales y futuros. Esto significa que, en el corto plazo, los usuarios de iPhone no verán cambios. Pero a largo plazo, la ecuación puede cambiar.

Amazon podría convertirse en el proveedor clave de conectividad satelital para Apple. Eso abre escenarios donde nuevas funciones, más allá de emergencias, lleguen a los dispositivos móviles. El control de la infraestructura le da a Amazon una posición privilegiada en el ecosistema móvil.

Qué gana realmente Amazon con Globalstar

Más allá del impacto mediático, la compra tiene implicaciones técnicas y comerciales profundas.

Primero, Amazon adquiere una red operativa de satélites. Globalstar cuenta con decenas de unidades en órbita y cobertura en más de 120 países.

Segundo, obtiene espectro radioeléctrico valioso, un recurso escaso y fundamental para servicios inalámbricos.

Tercero, accede a clientes existentes, incluyendo sectores industriales, gobiernos y empresas que dependen de conectividad en zonas sin cobertura terrestre.

Y cuarto, suma tecnología lista para desplegar servicios D2D, una de las grandes apuestas del sector.

Este conjunto permite a Amazon acelerar su estrategia sin empezar desde cero.

La carrera por conectar el planeta sin antenas

El movimiento de Amazon confirma una tendencia clara: la conectividad global se traslada al espacio. Starlink avanza con su modelo de internet satelital de alta velocidad. Amazon apuesta por combinar ese enfoque con servicios directos a dispositivos móviles. Y Apple busca integrar estas capacidades en su ecosistema.

La diferencia clave está en el modelo. Starlink se enfoca en banda ancha satelital mediante terminales dedicados. Globalstar —y ahora Amazon— impulsa conexiones directas a smartphones sin hardware adicional. Ambas estrategias pueden coexistir, pero también competir.

El siguiente paso será ampliar capacidades. Hoy, las conexiones satelitales en teléfonos están limitadas a mensajes de texto o funciones básicas. Pero el objetivo es escalar hacia voz, datos e incluso internet completo.

Obstáculos: lanzamientos, costos y tiempo

No todo es ventaja para Amazon. La compañía enfrenta retos importantes. Uno de ellos es el despliegue de satélites. Amazon aún está lejos del ritmo de SpaceX, que tiene capacidad propia de lanzamiento con sus cohetes Falcon 9. Amazon depende en gran medida de proveedores externos, lo que ralentiza su expansión.

También enfrenta desafíos regulatorios. La operación debe ser aprobada por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC), lo que puede retrasar su cierre hasta 2027. Además, el desarrollo de una red global de este tipo implica inversiones multimillonarias sostenidas durante años.

Impacto en el mercado tecnológico

La compra de Globalstar no es un movimiento aislado. Refleja una competencia más amplia entre gigantes tecnológicos por controlar la infraestructura del futuro. Amazon no solo compite con SpaceX. También entra en terreno estratégico frente a operadores de telecomunicaciones tradicionales.

La posibilidad de conectar dispositivos directamente a satélites reduce la dependencia de redes celulares. Esto puede transformar el negocio de las operadoras y cambiar el mapa de la conectividad global. Para los usuarios, el impacto será gradual. Pero apunta a un escenario donde la cobertura total —incluso en zonas sin señal— sea la norma.

ID 111176972 © Rangizzz | Dreamstime.com

Lo que viene: más servicios, más competencia

Amazon proyecta lanzar servicios D2D a partir de 2028. Eso marca el inicio de una nueva etapa en la conectividad móvil. La competencia con Starlink se intensifica y Apple queda en el centro de la ecuación. La clave estará en quién logra escalar primero. No solo en número de satélites, sino en calidad de servicio, latencia y costos.

El mercado se redefine. Y esta operación deja claro que el espacio ya no es solo territorio de agencias gubernamentales o empresas aeroespaciales. Ahora es el nuevo campo de batalla de las grandes tecnológicas.

Un giro silencioso que cambia todo

Amazon no compra solo una empresa. Compra tiempo, tecnología y posición estratégica. La conectividad satelital deja de ser un complemento y se convierte en infraestructura crítica. Y mientras Starlink lidera hoy, Amazon apuesta a recortar distancia con una jugada directa. El resultado no se verá mañana. Pero todo indica que el teléfono del futuro no dependerá de antenas… sino del cielo.

Etiquetado:

AltaDensidad.TV




ASRock revela tarjetas gráficas para IA y estaciones de trabajo con hasta 32 GB de memoria

La carrera por las estaciones de trabajo enfocadas en inteligencia artificial sigue acelerándose. Ahora, ASRock entra con más fuerza en ese mercado con el lanzamiento de las nuevas tarjetas gráficas profesionales basadas en la GPU Intel Arc Pro B70. La compañía presentó dos modelos dirigidos a cargas exigentes de IA, renderizado y creación de contenidos:...

ToddyCat encuentra una nueva forma de espiar cuentas corporativas: Umbrij ya no roba contraseñas, secuestra sesiones abiertas del navegador Un grupo de ciberespionaje encuentra una grieta nueva en la seguridad corporativa. No necesita robar contraseñas. Le basta con que dejes tu sesión de Gmail abierta en el navegador. Kaspersky documenta esta semana una técnica bautizada...

La posibilidad de frenar el deterioro cerebral asociado con la edad vuelve a captar atención mundial. Un grupo de investigadores de Texas A&M University desarrolla un spray nasal experimental que logra mejorar la memoria y reducir señales de envejecimiento cerebral en ratones ancianos. El hallazgo todavía está lejos de convertirse en un tratamiento humano, pero...

Descubre más desde Alta Densidad

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo