La amplia presencia de Android en el mercado es innegable. Otra cosa que es innegable es su fragmentación y el drástico incremento de malware que debe enfrentar. Pero algo más interesante aún es que Android no estaba destinado a “ser Android” como lo conocemos hoy. De acuerdo a las palabras de Andy Rubin, uno de los fundadores y creadores del sistema operativo móvil, el plan original era desarrollar una plataforma para cámaras inteligentes con un componente en la nube que permitiera almacenar fotografías en línea, y no para teléfonos móviles.
Algunas de las diapositivas que compartió en la charla fueron reveladas a inversionistas en abril del año 2004, y a través de ellas describe su concepto de “Centro de Datos Android” al que una cámara inteligente podía conectarse de forma tradicional o inalámbrica con la ayuda de una computadora. Entonces… ¿Qué fue lo que pasó? El crecimiento en el mercado de las cámaras digitales estaba deteriorándose rápidamente, y para enero de 2005 ya no era “lo suficientemente grande”, en las propias palabras de Rubin.
Esto llevó al desarrollo de Android para móviles como plataforma de venta de aplicaciones y servicios, en vez de buscar ganancias por unidad en la venta como tal del sistema operativo. La industria recibió muy bien el hecho de que Android fuera gratuito, y el resto es historia. Sin embargo, Android se salió con la suya gracias a dispositivos como la Samsung Galaxy Camera que operan con el sistema del robotico verde.













