Con cada vez más usuarios más jóvenes de teléfonos inteligentes y tabletas, las nuevas aplicaciones pueden ayudar a los padres de menores de dos a 13 años a observar y controlar el uso de Internet de sus hijos.
Un estudio del instituto de investigación Pew Research Center muestra que más de un tercio de los adolescentes estadounidenses poseen un teléfono inteligente, frente a un 20 por ciento en el 2011. Para casi la mitad de estos usuarios, el celular es su principal forma de conectarse a Internet, haciendo más difícil que sus padres vigilen su comportamiento
vía Aplicaciones para seguir el uso de Internet de sus hijos.














