Xiaomi entra pisando duro en el mercado de teléfonos inteligentes para videojugadores. Su nuevo modelo Black Shark aparte de su diseño, tiene dos elementos que lo orientan claramente al sector gaming. Primero, un novedoso sistema de refrigeración líquida que permite enfriar la CPU hasta 8 grados para lograr que el procesador rinda al máximo 70% más de tiempo. Segundo, un curioso control opcional, Black Shark Gamepad, que se acopla al terminal pero sin ningún tipo de conector directo en el dispositivo y que hace que en uno de los extremos del equipo contemos con un stick para poder manejar más fácilmente todo tipo juegos.
Este control de videojuegos tiene además una batería independiente de 340 mAh y se conecta al dispositivo a través de Bluetooth. Aunque esas opciones son las más importantes en el terreno gamer, en Xiaomi también han querido añadir mejoras en el apartado del sonido, con un doble altavoz frontal de alta fidelidad alejado de la posición de las manos al que se suma un sistema de tres micrófonos que mejora la calidad de la entrada de audio en chats mientras jugamos.
Xiaomi Black Shark tiene un precio en China de 3 mil yuanes unos 480 dólares para la versión con 6 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, mientras que el precio de la versión superior con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento es de 3 mil 500 yuanes, unos 560 dólares.
















