La consultora Slice Intelligence ha publicado un análisis que confirma que las ventas del nuevo wearable de Apple se están desplomando. En apenas dos meses las ventas han caído un 90% lo cual demuestra que el interés de los consumidores ha caído por completo.
En líneas generales las primeras impresiones del nuevo reloj inteligente de la firma de la manzana coinciden en que es un equipo muy bonito a nivel de diseño pero poco práctico (por el momento) a nivel de uso. Por si fuera poco, el precio está muy por encima de dispositivos similares que incluso cuentan con características más avanzadas.
Según la consultora, durante los primeros días del lanzamiento Apple estaba despachando cerca de 200.000 equipos diarios. Dos meses después las ventas han caído a 20.000 relojes al día e incluso bajando hasta los 10.000. Este desplome tiene que ver con la experiencia de muchos usuarios que han comprobado que no necesitan desembolsar 350 dólares para contar los pasos, las calorías o enviar el latido a otro usuario. El resto de funciones están en el iPhone que obligatoriamente hay que llevar encima si queremos hacer uso completo del reloj.

















