Los ciberdelincuentes están migrando desde los mercados ilegales de la Dark Web, donde se puede comprar prácticamente cualquier cosa, a foros encriptados a los que solo se puede acceder por medio de una invitación personal. De esta forma buscan escapar de la mirada de las autoridades.

Invisible Net o Red Invisible, no es un espacio público como la Dark Web, a la que se accede normalmente desde software específico como el navegador TOR. La Red Invisible solo existe en los dispositivos de los usuarios que la utilizan, ya sea desde apps encriptadas, grupos de chat a los que solo se accede con invitación, o foros cerrados. Aunque los ciberdelincuentes organizados suelen conocerse en espacios de la Dark Web, ya no se sienten seguros en este tipo de entornos. La policía está en capacidad de lanzar algunos hilos con los que luego puede rastrear los pasos de los delincuentes. Por eso, los equipos de hackers que, ya se conocen después de haber realizado algún trabajo, abandonan la Dark Web para comunicarse y compartir documentos por medio de la Invisible Net.
El problema de rastrear la Red Invisible es que legalmente la información que se transmite por medio de este tipo de apps, en teoría, no deben ser violadas. Según la regulación actual, las comunicaciones encriptadas de extremo a extremo solo pueden ser descifradas por los interlocutores. Es decir, sería ilegal interceptar comunicaciones privadas aunque haya la sospecha de que se esté haciendo algo ilegal por medio de las apps de la Invisible Net.















