Philip Morris International quiere pasarse a un “futuro libre de humo”, pero los entes reguladores de Estados Unidos consideran necesarios más datos para evaluar todos los posibles riesgos para la salud de los nuevos cigarrillos electrónicos de la empresa. Aunque iQos (el cigarrillo electrónico) reduciría la exposición a algunos químicos dañinos en comparación con el cigarrillo, los usuarios podrían sufrir de todos modos ciertas lesiones precancerosas parecidas a las que pueden causar los cigarrillos tradicionales, afirmó la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.

Es necesario un estudio completo del potencial cancerígeno de iQos antes de poder venderse como alternativa más segura a los cigarrillos, reza el informe. Estas conclusiones llegan en un momento en el que las tabacaleras enfrentan un declive en la venta de cigarrillos en EE.UU. y en plena campaña de la FDA para reducir la cantidad de nicotina en los cigarrillos a niveles no adictivos.
IQos viene con un calentador electrónico y un bastón para calentar parecido a un cigarrillo corto. Los usuarios insertan ese bastón en el calentador y aspiran del bastón, que fue calentado a casi 315 grados Celsius. Un cigarrillo arde a más de 537 grados Celsius, según Philip Morris.
Philip Morris dice que la falta de fuego, humo y ceniza elimina en promedio entre 90% y 95% de los químicos dañinos presentes en el cigarrillo. El personal de la FDA determinó que el aerosol liberado por el iQos produce niveles mucho más bajos de agentes cancerígenos que el humo de los cigarrillos, aunque a diversos niveles.
Sigue leyendo: ¿Los cigarrillos de alta tecnología son más sanos?, pregunta regulador de EE.UU. | Mundo | EEUU | Gestion















