El circuito paralímpico construido en Brands Hatch tiene un aire a Fórmula 1, y no sólo por la presencia de Alessandro Zanardi. Las sillas de ruedas en las que el italiano ganó sus medallas de oro en Londres 2012 parecen más cerca del automovilismo que del ciclismo.El habitáculo en el que se sienta el ex piloto de Fórmula 1, al que le fueron amputadas las piernas, podría ser la parte delantera de un bólido de carreras.El vehículo de Zanardi es reflejo de un fenómeno de los Juegos Paralímpicos: además de ser una cita en la que se miden las fuerzas de los atletas, también es un lugar en el que compiten las mejores tecnologías, que parecen tan importantes para el éxito como el propio entrenamiento.
vía Como la F1 o la NASA: los Paralímpicos sirven de medida tecnológica.














