Que Facebook «espía» lo que el usuario hace en la red no es nada nuevo. La compañía empezaba a principios de verano a trackear la navegación que hacían fuera de la red social sus usuarios para descubrir quiénes son en realidad esos consumidores: hasta entonces, la publicidad en Facebook se vendía en base a los gustos declarados de los usuarios, a lo que ellos señalaban que les gustaba. Facebook quería saber entonces qué les gustaba en realidad, es decir, cuáles son aquellos productos o servicios que el usuario consumo pero cuya consumición no deja resto social.













