Los investigadores, de la Universidad de Princeton, crearon una simulación basada en el tipo de presa favorita de esa especie y la proyectaron en una pecera.
El juego consistía en puntos rojos que se movían y congregaban en patrones diversos contra una pantalla traslúcida.
Cuando los puntos se movían en grupos, la probabilidad de ataques por parte de los peces disminuía.














