Estados Unidos ha puesto en marcha una nueva medida para evitar ataques en su territorio, y consiste en solicitar información sobre las redes sociales de los extranjeros que quieran entrar en el país con el fin de determinar si el sujeto constituye o no un peligro para la nación.

La medida entró en vigor mes pasado y de momento los viajeros pueden dar o no su consentimiento para que sus perfiles en las redes sociales sean comprobados por los guardias de los aeropuertos. A pesar de ello y dado los niveles de control de EE.UU. presumen que en los próximos meses esta inspección de las redes sociales podría ser obligatoria para todos.
En un principio, las redes sociales sobre las que se pide la información son Facebook, Twitter, Instagram, Linkedin, YouTube y Google+. Al acceder a dar tu coordenadas sociales, los agentes norteamericanos de inmigración te entregan un documento en el que te piden la información de tus perfiles públicos en estas redes para poder revisar tu actividad. Esta medida ha recibido una gran cantidad de críticas, entre ellas las de la Unión Americana de Libertad Civil que evidencian su preocupación sobre la dura discriminación que sufrirán las comunidades árabes y musulmanas, cuyos nombres de usuario, puestos, contactos y redes sociales estarán expuestos a un intenso escrutinio.















