Aunque España no sea un país con una larga tradición nuclear (sólo tenemos seis centrales nucleares activas), la radiactividad está más que presente en nuestro territorio. Y en contra de lo que podríamos pensar, las zonas con más radiactividad no están cerca de las centrales nucleares, ni de las instalaciones nucleares (cementerio, fábrica de combustible).
Las zonas con más radiactividad se encuentran alejadas de las centrales activas, y son el sur de Galicia, el sur de Castilla y León, el norte de Extremadura y Madrid. El culpable es la presencia del radón, un gas radiactivo que se origina de manera natural a partir del uranio del subsuelo.
El radón es un gas radiactivo sin color ni olor que se da de forma natural de la desintegración de elementos radiactivos, como el uranio, los cuales están presenten en distintas cantidades en el suelo y las rocas, especialmente en las de componente granítico. Según la OMS, se estima que la proporción de los casos de cáncer de pulmón atribuibles al radón con respecto al total varía entre un 3% y un 14%, en función de la concentración media de radón en el país correspondiente.
El peligro está sobre todo en nuestras casas, pues algunas construcciones usan materiales con elementos contaminados para las paredes y en los sótanos. Para evitar una posible contaminación basta con ventilar a menudo las habitaciones, especialmente sótamos y garajes, pues el radón es un gas pesado.
Origen: El Atlas de la España Tóxica: así es la geografía de la contaminación en nuestro país
















