La máquina capaz de reparar corazones se llama Da Vinci, y aunque varios hospitales en el mundo vienen años usándola en otras cirugías, recién ahora se está poniendo a prueba para llevar a cabo delicadas intervenciones de corazón.
En Europa, por ejemplo, tan sólo la han usado para este fin Suecia y Finlandia, y esta semana se empleó por primera vez, en el hospital New Cross de Wolverhampton, en Reino Unido.














